Marcelo Ríos volvió a quedar expuesto por un episodio que rápidamente cruzó la frontera del mundo deportivo. El ex número uno del ranking ATP protagonizó una escena incómoda en un bar de Vitacura, Chile, donde una discusión con su pareja terminó con la intervención de personal de seguridad y Carabineros.
El momento ganó repercusión porque varios presentes registraron parte de lo ocurrido y los videos empezaron a circular en redes. En las imágenes se ve al Chino Ríos acompañado por una mujer, señalada como su pareja, mientras intenta recomponerse después de una situación que habría incluido gritos, tensión y una caída.
La periodista Cecilia Gutiérrez aportó detalles sobre el operativo que se activó dentro del local. “Las personas que estaban en el lugar llamaron primero a seguridad ciudadana y luego a Carabineros. Por lo tanto, Carabineros llega, toma el procedimiento, pero no pasa a mayores”, explicó, dejando en claro que no hubo detenidos ni derivaciones judiciales inmediatas.
El relato de algunos testigos fue bastante más duro y ayudó a que el caso tomara volumen público. Uno de los mensajes que se viralizó describió la escena con crudeza: “En este minuto, Chino Ríos haciendo escándalo en el bar Taringa de Vitacura. Borracho, se cae al suelo, se rompe la frente, amenaza clientes. Carabineros, seguridad ciudadana. Solo faltaron los bomberos”. Según esas versiones, el extenista sufrió una lesión visible en el rostro tras perder el equilibrio.
Horas más tarde, Marcelo Ríos decidió hablar desde sus redes y asumir la situación sin esquivar lo sucedido. “Lamento mucho lo ocurrido anoche en el local ‘Taringa’. Es verdad que se me pasaron las copas y quiero disculparme con la gente que pude haber pasado a llevar en el local en sí”, publicó, en un intento por bajar la tensión después de la exposición.
El descargo también apuntó a proteger su vínculo sentimental, después de que la discusión con su pareja quedara asociada al escándalo. “Y a mi polola, porque no quiero que se ensucie todo lo lindo que hemos construido por actitudes tontas mías”, agregó el exdeportista, que reconoció su responsabilidad y buscó separar el episodio de su relación.
Más allá del revuelo, el procedimiento no avanzó hacia una causa formal y todo quedó reducido a la intervención policial y al impacto público. Para Marcelo Ríos, que alcanzó la cima del tenis mundial en 1998 y todavía conserva un lugar histórico en el deporte chileno, el problema terminó sin consecuencias legales, pero con una disculpa obligada frente a todos.