La noche más esperada por Vasco da Gama tendrá una ausencia inesperada. Pedrinho, presidente e ídolo del conjunto carioca, no podría estar presente en el Maracaná para alentar a su equipo frente a Boca, en un partido que puede quedar grabado en la historia del club. Una extraña infección en el rostro lo obligó a recibir atención médica y amenaza con dejarlo afuera de una cita trascendental.
El dirigente acudió este martes por la mañana a un hospital de Barra de Tijuca, en Río de Janeiro, debido a una importante hinchazón en la cara. Tras ser evaluado, los médicos le diagnosticaron celulitis facial, una infección bacteriana que compromete la piel y los tejidos que se encuentran debajo de ella.
El cuadro puede provocar inflamación, enrojecimiento, dolor y fiebre. Sin embargo, según la información difundida sobre su estado de salud, no reviste gravedad. Pedrinho recibió medicación para tratar la infección y deberá cumplir con las indicaciones médicas, que incluyen reposo y evitar asistir al estadio.
De esta manera, el mandatario podría seguir desde su casa un encuentro que genera enorme expectativa entre los hinchas del Gigante da Colina. Su equipo llega con la ventaja del 1-0 conseguido en La Bombonera y necesita sostener ese resultado en el mítico Maracaná para avanzar a la final de la Copa Sudamericana por primera vez en su historia.
Un ídolo que deberá alentar desde casa
La posible ausencia de Pedrinho no es un detalle menor para Vasco. El presidente es una de las figuras más reconocidas de la historia de la institución y dejó una huella imborrable durante su etapa como futbolista.
Nacido en Río de Janeiro, fue parte del plantel que conquistó la Copa Libertadores de 1998 y también celebró títulos del Brasileirao y la Copa Mercosur de 2000, además de levantar tres Copas de Río de Janeiro. Su identificación con el club lo convirtió en uno de los referentes del Gigante da Colina.
En enero de 2024 asumió la presidencia de Vasco da Gama, desde donde comparte la conducción con otras figuras vinculadas a la historia de la institución, como Felipe y Edmundo. Ahora, mientras su equipo se prepara para afrontar uno de los compromisos más importantes de los últimos años, deberá seguir la definición a la distancia.
Una pulseada que también tuvo al Maracaná como protagonista
La presencia de Vasco en el Maracaná también lleva la impronta de Pedrinho. El presidente encabezó las gestiones para que el club pudiera disputar allí el encuentro decisivo, en medio de las diferencias con el consorcio Fla-Flu, encargado de administrar el estadio.
Tras esa disputa, Vasco consiguió jugar ante su gente en uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mundial, con la expectativa de recibir a unos 70.000 hinchas.
La paradoja será que el dirigente que impulsó las gestiones para que el equipo tuviera el Maracaná como escenario podría terminar viendo el partido por televisión. Mientras se recupera de la infección, Vasco buscará dar el paso que le falta para alcanzar una final continental. Del otro lado estará Boca, dispuesto a revertir la serie y arruinarle la fiesta al conjunto brasileño.