La FIFA habría generado cerca de 5.000 millones de dólares por la venta de entradas y paquetes de hospitality durante la Copa Mundial 2026 que se disputó este año en Estados Unidos, México y Canadá. El monto supera ampliamente los 3.300 millones de la moneda norteamericana que el organismo esperaba recaudar por estos conceptos.
La cifra también representa más de cinco veces los ingresos obtenidos en Qatar 2022, cuando la venta de entradas y los servicios de hospitality generaron alrededor de 929 millones de dólares. El crecimiento se da en el marco de una edición que contará con 48 selecciones y 104 partidos, frente a los 32 equipos y 64 encuentros del torneo anterior.
El hospitality, que incluye paquetes premium con servicios exclusivos y experiencias especiales durante los partidos, representa una parte importante del negocio. La ampliación del torneo y la demanda de entradas en los tres países anfitriones forman parte del contexto de esta proyección económica.
De esta manera, el Mundial 2026 se perfila como una fuente de ingresos récord para la FIFA, que busca aprovechar la dimensión del torneo y el atractivo comercial de una competencia que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.