La despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina debía ser una fiesta inolvidable, pero detrás de los festejos quedaron situaciones que generaron malestar. Según reveló el periodista Flavio Azzaro, el futbolista terminó disconforme con varios detalles del evento y habría expresado su enojo ante las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El capitán disputó el encuentro frente a Benín, que terminó con victoria argentina por 3-0, en una jornada especial para cerrar una etapa con la camiseta albiceleste. Sin embargo, los inconvenientes registrados durante el homenaje desplazaron parte de la atención y abrieron interrogantes sobre la organización del espectáculo.
Uno de los episodios que más habría afectado al futbolista estuvo relacionado con una sorpresa musical que no pudo desarrollarse como se esperaba. La dirigencia había preparado el regreso del Grupo Cali, que volvía a presentarse junto después de dos décadas, acompañado por Sergio Torres, para protagonizar un momento especial al finalizar el partido.
La elección de los músicos tenía un significado íntimo para Messi. La agrupación santafesina era la preferida de su padre, Jorge Messi, recientemente fallecido, y representaba un vínculo afectivo que ambos compartían a través de la cumbia. Por eso, la presentación estaba pensada como un regalo cargado de recuerdos para el delantero.
Azzaro cuestionó los problemas que impidieron completar el espectáculo y lanzó una advertencia sobre lo ocurrido: "Quieren tapar el sol con la mano aunque hay cosas que no van a poder taparlas". Luego, al explicar por qué la actuación quedó inconclusa, agregó: "pudo cantar medio tema porque después no anduvo más, bajaron la tensión, no lo sé, no anduvo".
De acuerdo con el relato del periodista, Messi no habría advertido que se trataba de una sorpresa preparada especialmente para él. "Messi estaba con la familia no se enteró y esa era la sorpresa para él. Y nadie le avisó a Messi, él escuchaba al Grupo Cali y pensaba que salía por los parlantes", contó. Además, reveló que los músicos tenían un obsequio especial para el jugador, pero debieron entregárselo en el vestuario.
Las críticas también alcanzaron otros aspectos de la organización dentro del estadio. El cronista mencionó inconvenientes en los accesos y en la distribución del público, con situaciones que habrían complicado el desarrollo normal de la despedida. Entre los problemas enumerados, señaló: "sobrepoblación de gente en las populares, desmayos, palcos totalmente reventados de gente".
Así, lo que debía ser una celebración para homenajear a Lionel Messi quedó atravesado por las denuncias sobre fallas logísticas y una sorpresa musical frustrada. Las declaraciones de Flavio Azzaro pusieron el foco en los detalles que, según su versión, habrían generado malestar durante una noche que tenía como objetivo convertirse en un recuerdo imborrable para el ídolo y su familia.