Una remera de la Selección Argentina apareció en un escenario inesperado y activó de inmediato el clima mundialista. Franco Colapinto se mostró en Barcelona con los colores nacionales durante una actividad previa al Gran Premio de de este fin de semana y sus fotos no tardaron en llamar la atención.
El guiño tuvo un peso especial porque llegó en plena cuenta regresiva hacia el Mundial 2026. Lejos de pasar como un simple detalle de vestuario, la elección del piloto argentino fue leída como una muestra de entusiasmo por el equipo de Lionel Scaloni y por lo que puede ocurrir en la próxima Copa del Mundo.
Ante las cámaras, resumió el espíritu del momento con una frase breve pero efectiva: “Ambiente de Mundial”. Esa definición alcanzó para que las imágenes circularan con fuerza entre los fanáticos, que lo vieron mezclando su presente en la Fórmula 1 con la expectativa por la Selección.
La escena también tuvo un costado más distendido. En la previa de la conferencia de prensa, el corredor compartió un juego con Pierre Gasly, su compañero de escudería, en un pequeño arco de fútbol armado en el lugar. Entre risas, ambos probaron puntería con una pelota y el argentino terminó festejando uno de sus goles.
Más allá del momento divertido, la consulta futbolera era inevitable. fue indagado sobre sus expectativas para el Mundial 2026 y eligió responder con cautela, sin caer en una predicción demasiado terminante. Su explicación tuvo mucho de ilusión, pero también de superstición argentina.
“Argentina suele rendir muy bien cuando hay presión. No voy a decir que vamos a salir campeones porque es mufa, pero espero que hagamos un gran Mundial”, expresó el piloto. La frase combinó confianza en el seleccionado campeón del mundo con una prudencia que muchos hinchas compartieron rápidamente en redes.
Así, Franco Colapinto volvió a generar repercusión fuera de la pista, esta vez con una imagen que cruzó automovilismo y fútbol en plena previa mundialista. Entre la camiseta argentina, el juego con Gasly y su predicción medida, el piloto dejó una postal que alimentó la expectativa por la Selección sin perder de vista su propio desafío en Barcelona.