Deportivo Español quedó envuelto en un nuevo escándalo institucional y Ricardo Caruso Lombardi aparece nuevamente en el centro de la escena. La actual dirigencia del club, encabezada por María Sol Méndez, decidió avanzar con una presentación judicial contra el exentrenador y exmanager por presunta usurpación, estafa, administración fraudulenta y asociación ilícita.
El conflicto salió a la luz a partir de una auditoría realizada por la nueva conducción, que habría detectado irregularidades en un acuerdo para la concesión y explotación de dos canchas de césped sintético del club del Bajo Flores. Según sostiene la institución, el convenio extendía los derechos de explotación hasta 2036 y vinculaba a Caruso con Uriel Videtta y Zoe Capital.
Uno de los puntos que más llamó la atención de la auditoría es que el acuerdo habría sido firmado durante la gestión anterior, encabezada por Diego Elías, sin pasar por la Comisión Directiva ni por la Asamblea del club. Además, el convenio establecía un canon anual de un millón de pesos por una hora diaria de utilización de las instalaciones, aunque la actual dirigencia asegura que ese dinero nunca ingresó a las arcas de Deportivo Español.
Como si fuera poco, el acuerdo habría limitado el uso de las canchas por parte de las divisiones inferiores del club a apenas una vez por semana. La nueva conducción decidió dejar sin efecto el convenio y, de acuerdo con la denuncia que prepara, a partir de esa determinación se produjo un fuerte cruce con Caruso Lombardi.
Según la acusación de la dirigencia, el exentrenador habría amenazado con "matarlos" mediáticamente a través de TN Deportivo y del canal de streaming Aura si no modificaban su postura. La conducción de Español considera que ese episodio podría configurar un delito de extorsión, aunque será la Justicia la que determine si corresponde esa calificación.
La auditoría también habría encontrado irregularidades alrededor de un buffet construido durante el período de concesión. De acuerdo con la información difundida, el espacio habría sido subconcesionado sin la correspondiente autorización de obra y habría funcionado sin habilitación, hasta que fue clausurado definitivamente luego de distintas infracciones.
Otro de los elementos que la dirigencia pretende incorporar a la presentación judicial está relacionado con las tierras donde funciona el club. Según sostiene la actual conducción, al momento de la firma del contrato Deportivo Español todavía no contaba con la autorización de uso de esos terrenos por parte de la Ciudad de Buenos Aires, permiso que habría obtenido recién en diciembre de 2025.
El caso vuelve a poner bajo la lupa el paso de Caruso Lombardi por Deportivo Español y sus vínculos con el entorno de Generación Zoe. En 2022, el entrenador ya había sido citado como testigo en la investigación judicial contra Leonardo Cositorto y la organización, debido a su relación con el club y al vínculo contractual existente en aquella etapa.
Ahora, la nueva conducción de Deportivo Español prepara una presentación que podría abrir otro capítulo judicial. Las acusaciones deberán ser investigadas y será la Justicia la que determine si existieron delitos, qué responsabilidades corresponden y si los contratos cuestionados tuvieron validez.
Por el momento, el club busca recuperar el control de las instalaciones y revisar los acuerdos heredados de la gestión anterior, mientras el nombre de Caruso Lombardi vuelve a quedar en el centro de una fuerte disputa que trasciende lo deportivo y golpea de lleno a la vida institucional de Deportivo Español.