Tim Payne se transformó en uno de esos nombres que aparecen de golpe y empiezan a circular por todos lados antes de un Mundial. El defensor de Nueva Zelanda, que llegaba al Mundial 2026 con muy bajo perfil fuera de su país, se volvió viral por una campaña impulsada desde Argentina que cambió por completo su presencia en redes.
La movida nació a partir de Valen Scarsini, un influencer argentino que decidió buscar al futbolista con menos impacto digital entre los jugadores que disputarán la Copa del Mundo. En esa recorrida encontró a Tim Payne, quien tenía cerca de 4 mil seguidores en Instagram, y lanzó una consigna simple: ir a seguirlo masivamente.
Lo que parecía una broma de redes terminó tomando una dimensión inesperada. En cuestión de horas, miles de usuarios empezaron a sumarse a la iniciativa y la cuenta del jugador neozelandés explotó. El crecimiento fue tan fuerte que pasó a superar a futbolistas mucho más reconocidos del panorama internacional, algo que hizo todavía más insólita la historia.
El fenómeno también impactó en el mundo de las figuritas, porque muchos hinchas empezaron a buscar a Tim Payne como si se tratara de una pieza de culto dentro del álbum del Mundial 2026. De pronto, un lateral derecho de Nueva Zelanda pasó a tener una popularidad impensada entre fanáticos argentinos que ni siquiera lo conocían antes del video.
La historia del defensor, además, tiene su propio recorrido futbolístico. Nació en Auckland el 10 de enero de 1994, se formó en las inferiores del Auckland City y en 2012 dio un salto importante al firmar con Blackburn Rovers. Más adelante tuvo un paso por Portland Timbers 2 y desde 2019 se afianzó en Wellington Phoenix.
El propio jugador se enteró del revuelo cuando sus notificaciones empezaron a multiplicarse sin explicación. Después de que Valen Scarsini le escribiera para contarle lo que había pasado, el futbolista respondió con buena onda: “Me preguntaba por qué mis redes sociales estaban estallando y encontré tu correo. Agradezco el amor ¡Gracias, hermano!”.
Con esa respuesta, la campaña terminó de cerrar como una historia simpática en la previa mundialista. Tim Payne pasó de ser un nombre desconocido para la mayoría a convertirse en el jugador que muchos quieren tener, seguir y bancar durante el Mundial 2026. Todo por una búsqueda argentina que convirtió una figurita inesperada en objeto de deseo.