El mercado de pases de River no solo está marcado por las incorporaciones. Puertas adentro, el club atraviesa una profunda reestructuración que tiene como protagonistas a una larga lista de futbolistas que dejaron de formar parte del proyecto deportivo y hoy buscan una salida para relanzar sus carreras.
La decisión, tomada por la dirigencia y respaldada por Eduardo Coudet, reúne casos muy diferentes. En la nómina aparecen campeones del mundo, jugadores que costaron millones de dólares, futbolistas con pasado en selecciones nacionales y juveniles que hasta hace pocos meses eran considerados el futuro de la institución. Todos comparten una misma realidad: entrenan apartados del plantel profesional o esperan resolver su salida antes del cierre del mercado.
Uno de los casos que más repercusión genera es el de Germán Pezzella. El defensor, campeón del mundo con la Selección Argentina y surgido de las inferiores del club, tiene contrato vigente, pero ya no entra en los planes deportivos. Su situación despierta sorpresa entre los hinchas por el peso de su trayectoria y el fuerte vínculo que mantiene con River.
Muy distinta es la realidad de Kevin Castaño. El colombiano llegó como una de las inversiones más importantes de los últimos mercados, pero nunca logró consolidarse. Hoy aguarda ofertas mientras se prepara para definir un nuevo destino.
Otro nombre que llama la atención es el de Kendry Páez. Considerado una de las mayores promesas del fútbol sudamericano, el ecuatoriano tampoco encontró un lugar en el equipo. Mientras trabaja en el predio de Cantilo, Chelsea analiza repescarlo para cederlo a otro club europeo y continuar con su crecimiento.
La lista también incluye a Maximiliano Salas, una incorporación por la que River desembolsó una cifra importante y cuya llegada provocó un fuerte conflicto con Racing. Apenas un año después, la dirigencia intenta venderlo para recuperar parte de la inversión realizada.
Entre los juveniles aparecen historias similares. Santiago Lencina, Ian Subiabre y Alex Woiski, tres futbolistas que eran observados como apuestas de futuro, quedaron relegados y negocian diferentes alternativas para continuar sus carreras fuera de Núñez.
En paralelo, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Matías Galarza Fonda y Matías Viña también esperan definiciones. Algunos cuentan con sondeos desde el exterior, otros analizan préstamos y varios podrían rescindir sus vínculos si no aparece una oferta que satisfaga a todas las partes.
Mientras tanto, Paulo Díaz, Maximiliano Meza y Andrés Herrera ya cerraron sus respectivos ciclos y encontraron nuevos destinos, convirtiéndose en los primeros en abandonar un grupo que podría seguir perdiendo integrantes en los próximos días.
La reestructuración que atraviesa River refleja mucho más que una reducción del plantel. Detrás de cada nombre hay una historia diferente: referentes que dejaron de tener lugar, apuestas millonarias que no cumplieron las expectativas y jóvenes que deberán buscar continuidad lejos de Núñez para intentar relanzar una carrera que, por ahora, quedó en pausa en el club de sus sueños.