Fernando Gago volvió a hacer lo que más le gusta. Apenas unos días después de atravesar uno de los momentos más delicados de su vida, el entrenador argentino regresó al banco de suplentes de Universidad de Chile y protagonizó una noche cargada de emociones, reflexión y mensajes que conmovieron al ambiente futbolístico.
El ex mediocampista de la Selección Argentina reapareció oficialmente tras haber sufrido un infarto agudo de miocardio que obligó a su internación y posterior intervención de urgencia en Santiago de Chile. Su recuperación fue favorable y, contra muchos pronósticos, volvió a dirigir en tiempo récord.
Sin embargo, el resultado deportivo quedó en un segundo plano. Universidad de Chile perdió 1 a 0 frente a Unión La Calera por la Copa Chile y complicó sus aspiraciones en el certamen. Pero más allá de la derrota, todas las miradas estuvieron puestas en el regreso de Gago y en sus declaraciones posteriores.
Con la sinceridad que lo caracteriza, el entrenador habló por primera vez sobre el episodio de salud que lo obligó a detenerse de manera abrupta y dejó una frase que rápidamente recorrió los medios y las redes sociales.
“Todavía no caigo de lo que me pasó”, confesó Gago, evidenciando que el impacto emocional del episodio sigue tan presente como el físico.
Lejos de victimizarse, el técnico aseguró que está acostumbrado a convivir con situaciones difíciles y que intenta enfocarse en lo que viene. Aun así, sus palabras reflejaron la magnitud de un problema que puso en riesgo su salud y que lo obligó a replantearse muchas cuestiones en apenas unos días.
En cuanto al partido, el ex entrenador de Racing, Boca y Chivas fue autocrítico con la actuación de su equipo. Reconoció que Universidad de Chile nunca logró desarrollar el juego que pretendía y señaló errores en la construcción ofensiva que terminaron facilitando la tarea del rival.
“No me gustó. El equipo no jugó a lo que pretendemos”, sostuvo con contundencia luego de la derrota.
Pero el mensaje más importante llegó cuando habló de su regreso a las canchas. Allí dejó en claro que, pese al susto vivido, su pasión por el fútbol sigue intacta.
“Lo más lindo es estar en un campo de juego y es lo que voy a tratar de disfrutar”, expresó.
La imagen de Gago nuevamente al borde de la línea de cal, dando indicaciones y viviendo el partido con intensidad, fue una de las postales más emotivas de la jornada. Porque esta vez el resultado quedó en segundo plano. Su regreso ya era una victoria.
Después de enfrentar uno de los desafíos más difíciles de su vida, Fernando Gago volvió al lugar donde se siente feliz. Y aunque todavía intenta comprender todo lo que le tocó atravesar, dejó un mensaje que invita a valorar mucho más que un simple resultado.