En un encuentro lleno de tensión y emoción, Paraguay logró una histórica clasificación a octavos del Mundial 2026 al vencer a Alemania por penales. Luego del 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga, la Albirroja que conduce el argentino Gustavo Alfaro se impuso por 4-3 en la tanda de penales para avanzar ante una de las selecciones que apuntaba a ser protagonista. Dentro de esa gesta hay dos hombres que fundamentales que militan en el fútbol argentino: el arquero Orlando Gill y el central José Canale.
El arquero paraguayo de San Lorenzo fue la figura clave de la tanda, atajando dos penales decisivos. Su primer gran intervención fue al detener el disparo de Kai Havertz, que intentó colocar la pelota hacia su izquierda a media altura, un remate que Gill controló con solvencia para darle la chance de una ventaja inicial en la tanda a su equipo.
Más adelante, otro momento decisivo le llegó después de que Antonio Sanabria desperdiciara un penal al rematar desviado, lo que dio a Alemania una esperanza renovada. Sin embargo, Gill le contuvo el remate a Nick Woltemade yendo sobre su palo izquierdo, dejándole la chance a un compañero de sellar la serie.
Sin embargo, la definición tuvo un giro importante cuando Fabián Balbuena también falló su penal, atajado por Manuel Neuer. Allí el que entró en escena fue Canale. El zaguero de Lanús, que supo marcar un gol importantísimo ante Flamengo en el título de Recopa Sudamericana del Granate volvió a ser determinante: con un zurdazo potente selló la clasificación paraguaya y desató la euforia en Boston.
En este triunfo memorable también hay otros protagonistas del fútbol argentino: desde ya que Alfaro, con una dilatada carrera en nuestro fútbol, y también Matías Galarza Fonda, el volante de River que jugó un partidazo. Pero la película de Paraguay dejando afuera a los teutones tiene en Gill, con sus dos atajadas clave, y en Canale, haciéndose cargo de un penal pesadísimo luego de que dos de sus compañeros no pudieran cerrar la victoria, a dos de sus principales protagonistas. Una nueva utopía fue hecha realidad por la Albirroja, que espera rival en octavos.