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Grave accidente en el Mundial de Patín: un neuquino se incrustó un fierro en la rodilla y denuncian falta de seguridad

Juan Cruz Roldán se accidentó durante el Mundial de Patinaje que se disputa en Paraguay, cuando cayó sobre un fierro que sobresalía de una valla y le provocó una profunda herida en la rodilla con exposición del hueso.

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Juan Cruz Roldán sufrió una profunda herida en la rodilla tras caer sobre un fierro que sobresalía de una estructura de contención en el Mundial de Patinaje de Paraguay.

Un grave accidente durante el Mundial de Patinaje 2026, que se desarrolla en Paraguay, dejó al patinador neuquino Juan Cruz Roldán con una importante lesión en una de sus piernas y abrió fuertes cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad de la pista. El deportista cayó en una curva y se incrustó un fierro que sobresalía de una estructura de contención, lo que le provocó una herida de aproximadamente cuatro por cuatro centímetros, con compromiso de los tejidos y exposición del hueso.

Su madre, Soledad Roldán, relató lo sucedido en una entrevista exclusiva con el programa La Primera Mañana, que conduce Pancho Casado por AM 550. Desde Luque, en las inmediaciones de Asunción, explicó que la lesión fue de tal magnitud que no pudieron cerrar la herida mediante una sutura convencional y que, una vez que regrese al país, deberán evaluar la posibilidad de realizarle un injerto.

El accidente no solo generó preocupación por el estado de salud del joven neuquino. Según denunció su madre, antes de la caída de Juan Cruz ya se habían registrado numerosos accidentes en el mismo sector del circuito, sin que se tomaran medidas preventivas a tiempo. Además, otro integrante de la delegación argentina, David Toro, también sufrió una caída y resultó lesionado.

Una caída contra un fierro que no debía estar expuesto

En su testimonio radial, Soledad describió cómo se produjo el accidente y apuntó directamente contra las condiciones de seguridad de la pista.

“Juan Cruz salió despedido de la curva, ya se venían viendo reiteradas caídas, aproximadamente 15 patinadores antes que él”, contó.

De acuerdo con su relato, las patas de las vallas de contención habían sido cortadas, pero quedaron expuestos los extremos de los caños estructurales, con bordes filosos y una importante rebaba que sobresalía de la estructura. Fue precisamente contra uno de esos extremos que impactó el deportista neuquino.

“Él cayó de lleno con su rodilla en la punta de ese estructural, se le clavó en la rodilla”, explicó su madre. La violencia del golpe provocó que se desprendieran los tejidos de la zona y dejara una lesión profunda, de unos cuatro centímetros por cuatro, que llegó hasta el hueso.

La gravedad del episodio generó una situación muy distinta de las habituales raspaduras o golpes que pueden producirse en una competencia de patín. En este caso, el joven impactó contra un elemento rígido y filoso que, según la denuncia familiar, no debía encontrarse expuesto en un sector de circulación y caída de los deportistas.

La atención médica y la posibilidad de un injerto

Tras el accidente, Juan Cruz recibió atención en el lugar. Según contó Soledad, el personal que lo asistió indicó que no era posible cerrar la herida mediante una sutura convencional porque no había tejido suficiente en condiciones de permitirlo.

El tratamiento inicial incluyó antibióticos y calmantes, además de la limpieza de la lesión. La indicación que recibió la familia fue mantener la zona vendada durante al menos 72 horas para favorecer su evolución y evitar una infección.

Sin embargo, la madre manifestó sus dudas respecto del procedimiento realizado inmediatamente después del golpe. Según explicó, no pudo observar la herida abierta y recién se la mostraron una vez que estaba vendada. También señaló que, de acuerdo con su interpretación, había tejido dañado cuya extracción debía ser evaluada por profesionales médicos.

“Lo correcto hubiese sido que se hayan extraído”, sostuvo, al expresar su preocupación por la limpieza y el tratamiento inicial.

Soledad también cuestionó que, según su relato, la atención se haya mantenido en el ámbito ambulatorio y que su hijo no fuera trasladado de inmediato a un centro hospitalario. La familia espera que, una vez en la Argentina, los especialistas evalúen la lesión y determinen cómo reconstruir la zona afectada.

Por el momento, la posibilidad de un injerto aparece como una alternativa que deberá analizarse con mayor profundidad. Su realización, el procedimiento y los plazos dependerán de la evaluación médica y de la evolución de la herida.

Otros accidentes y una pista bajo cuestionamiento

El caso de Juan Cruz no fue el único episodio que generó preocupación durante la competencia. Soledad también mencionó la lesión sufrida por su compañero de selección, David Toro, quien cayó unos metros más adelante y alcanzó a amortiguar parte del impacto con unas colchonetas ubicadas en el circuito.

Según relató, las protecciones no estaban distribuidas de manera adecuada en el sector donde se concentraban las caídas. También aseguró que hubo otros deportistas que se accidentaron en distintos tramos y mencionó la presencia de un elemento de cemento que, según la información que recibió, habría provocado otro incidente.

La madre del patinador afirmó que, después de la caída de su hijo, los cuerpos técnicos y las delegaciones solicitaron una reunión y la competencia fue suspendida durante esa jornada.

“Después de la caída de mi hijo, los cuerpos técnicos y delegaciones pidieron una reunión y se suspendió la competencia”, relató.

Además, aseguró que alrededor de una hora después del accidente comenzaron a colocar numerosas colchonetas para cubrir las zonas de riesgo. Para la familia, esa respuesta llegó tarde, especialmente porque ya se habían producido varias caídas en el mismo sector.

La competencia se reanudó posteriormente, pero las circunstancias de los accidentes dejaron planteados interrogantes sobre las medidas preventivas adoptadas por la organización.

El reclamo de la familia y las respuestas recibidas

Durante la entrevista, Soledad indicó que representantes de la federación y de la Confederación Argentina de Patinaje se comunicaron con ella después del accidente. Según explicó, le consultaron por el seguro médico y le informaron que la cobertura estaba activa.

También señaló que desde la delegación le proporcionaron los antibióticos y los elementos que solicitaron para atender a Juan Cruz.

No obstante, su principal cuestionamiento estuvo dirigido a la respuesta general frente a los accidentes y a la manera en que, según consideró, se comunicó la gravedad de lo ocurrido.

“El principal reclamo fue que en todo momento, tanto la World Skate como la comitiva de ellos, fue minimizar esta situación”, manifestó.

La madre sostuvo que la preocupación de las delegaciones no respondía únicamente a los riesgos propios de una disciplina en la que las caídas son frecuentes, sino a la presencia de elementos peligrosos en la pista y a la falta de protección adecuada en sectores donde ya se habían producido incidentes.

En ese sentido, afirmó que 45 delegaciones participaban del campeonato y que 25 habían solicitado la suspensión de la competencia. Esas cifras corresponden a lo señalado por Soledad durante la entrevista radial.

Un año de preparación que quedó marcado por el accidente

Detrás de la lesión hay también una preparación deportiva que demandó meses de esfuerzo. Según contó su madre, Juan Cruz entrenó intensamente durante todo 2026 con el objetivo de representar a la Argentina en el Mundial.

El camino no había sido sencillo. El año anterior, después de participar en el Panamericano de Colombia, el patinador sufrió una doble fractura de tobillo que lo mantuvo seis meses fuera de actividad, entre la lesión y la rehabilitación.

Recién en marzo pudo volver a competir y, de acuerdo con el relato familiar, retomó la preparación con un trabajo exigente para recuperar su nivel y ganarse un lugar en la cita internacional.

Ahora, el accidente no solo interrumpió su participación en el campeonato, sino que abrió un nuevo proceso de recuperación cuya duración todavía no está definida.

Mientras aguarda el regreso a la Argentina y una evaluación especializada, la prioridad es evitar complicaciones en la herida y establecer el tratamiento que necesitará para recuperarse.

La lesión de Juan Cruz Roldán dejó así una preocupación que trasciende el resultado deportivo: cómo se garantizan las condiciones de seguridad en una competencia internacional y qué medidas se adoptan cuando las primeras caídas ya advierten sobre un posible peligro. La familia espera respuestas, mientras el joven neuquino enfrenta una recuperación que podría requerir una intervención reconstructiva.

 

La entrevista a la madre del deportista neuquino

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