El fútbol regional volvió a quedar en el centro de la escena, pero lejos de lo deportivo. En las últimas horas, Jonathan Maslowski, ayudante de campo de Atlético Regina, denunció haber sido víctima de una amenaza que apareció escrita en la puerta de su local comercial, en un hecho que generó fuerte preocupación en el ambiente.
Según publicó el propio Maslowski en sus redes sociales, el episodio ocurrió el 14 de abril por la mañana. Tras encontrar el mensaje intimidante, revisó las cámaras de seguridad y aseguró haber identificado al responsable, señalando directamente a Ezequiel Marengo, actual director técnico del club La Amistad de Cipolletti.
En su descargo, el integrante del cuerpo técnico dejó en claro que no mantiene “ningún tipo de relación ni problema” con el entrenador apuntado, y remarcó que lo ocurrido “supera cualquier rivalidad, discusión de partido o chicana futbolística”. Además, expresó su preocupación por el impacto que este tipo de situaciones genera en el entorno familiar, dejando en evidencia que el conflicto ya trascendió lo estrictamente deportivo.
El caso no quedó solo en redes sociales. Maslowski también realizó la denuncia policial correspondiente, acompañando la presentación con registros fílmicos, imágenes del mensaje intimidatorio y documentación oficial, aunque preservando sus datos personales.
El episodio se da en un contexto donde el fútbol regional viene intentando recuperar protagonismo desde lo deportivo, pero vuelve a verse empañado por hechos de violencia que nada tienen que ver con el juego. La rivalidad entre clubes, que históricamente le da color y pasión a cada fin de semana, cruza un límite peligroso cuando se traslada fuera de la cancha.
Por estas horas, se espera una respuesta institucional y el avance de la investigación para esclarecer lo ocurrido. Mientras tanto, el caso ya genera repercusión en toda la zona, con un mensaje que resuena fuerte: el fútbol puede ser pasión, pero nunca un motivo para la violencia.