Mientras la Fórmula 1 disputa el Gran Premio de China en el circuito de Shanghái, una noticia sacude al paddock de la máxima categoría del automovilismo. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) analiza cancelar dos carreras del calendario debido a la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente.
Las competencias que podrían quedar fuera del campeonato son los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita, previstos para abril en los circuitos de Sakhir y Yeda. La delicada situación geopolítica en la región, marcada por los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, complica seriamente la logística y la seguridad de los equipos, pilotos y trabajadores de la categoría.
De confirmarse la suspensión, el calendario de la temporada 2026 se reduciría de 24 a 22 carreras y provocaría un parate de casi un mes en la actividad. Esto se debe a que ambas fechas eran las únicas programadas para abril dentro del campeonato.
En ese escenario, tras el Gran Premio de Japón que se correrá a fines de marzo en Suzuka, la Fórmula 1 recién volvería a la acción en mayo con el Gran Premio de Miami. Esto implicaría que todo el material de los equipos sea trasladado directamente desde Asia hacia Estados Unidos, evitando el paso por Medio Oriente.
Las complicaciones logísticas también influyen en la decisión. La cancelación de vuelos comerciales y las dificultades para transportar el equipamiento de los equipos generaron un escenario complejo para garantizar el desarrollo normal de los eventos.
En algún momento se evaluó la posibilidad de reemplazar ambas carreras con otros circuitos europeos. Entre las alternativas que aparecieron sobre la mesa figuraban Portimao, en Portugal; Paul Ricard, en Francia; e Imola, en Italia. Sin embargo, todo indica que finalmente se optaría por reducir el calendario.
Por ahora, desde la FIA mantienen silencio oficial, pero en el paddock aseguran que la decisión podría confirmarse durante el fin de semana, mientras la Fórmula 1 sigue su actividad en Shanghái, donde se disputa la segunda fecha del campeonato.
Si se concreta la cancelación, la temporada tendrá una reconfiguración inédita en su calendario y volverá a mostrar cómo los conflictos internacionales también impactan de lleno en el mundo del deporte.