Los encuentros de la gente con futbolistas de la Selección Argentina siempre dejan recuerdos inolvidables y así fue el caso del neuquino que conoció a Gonzalo Montiel y le marcó un penal a Sergio Goycochea. Se llama Kevin Riquelme, tiene 36 años y, por un sorteo de la app de alojamientos Airbnb se ganó la chance de estar con dos de sus ídolos futbolísticos en un concurso de penales en el Monumental, justo antes de que Cachete sea incluido en la lista definitiva de la albiceleste, como Goyco, en su rol de comentarista, viajaran a Estados Unidos para el Mundial 2026.
El protagonista de la historia es oriundo de Neuquén capital y tuvo la fortuna de ganarse una experiencia única. Este concurso tuvo solamente a 13 ganadores entre millones sorteados y, según le contaron a Kevin, no se volverá a realizar. En su caso, él pudo participar porque viajó a Buenos Aires a jugar con la categoría Senior de Unión Vecinal, que jugó y perdió contra Chacarita. Se quedó para ver el partido que River le ganó a Rosario Central por el Torneo Apertura y aprovechó para ser parte de una experiencia que le salió redonda.
La jornada tuvo firma de una camiseta de Argentina por parte de ambas figuras, concurso de penales entre los participantes con la figura estelar de Goycochea atajando para uno de los equipos (Montiel ya estaba desgarrado así que no formó parte), una cámara Instax de regalo para todos y video de los penales, aunque Kevin todavía reniega con la organización porque no se los mandaron.
La charla con Montiel y el penal a Goyco
Del pequeño torneo donde jugaban 6 contra 6, a él le tocó patearle al arquero argentino finalista en Italia 1990, pero tenía un arma secreta: le pidíó ayuda a Montiel, con el que cruzó unas palabras antes. “Cuando fui a patear el penal contra Goyco le pedí consejo. 'Gonza, ¿adónde le pego?”, contó Kevin, que hizo caso al pie de la letra a la respuesta del lateral de River, que algo sabe de patear desde los doce pasos “pateá fuerte al medio, se va a tirar porque es arquero”. A pesar de que dijo que se iba a quedar al medio, Goycoechea apostó por uno de los palos y nuestro protagonista le dio al centro del arco. Gol y recuerdo eterno de un mini torneo que también quedó de su lado.
De la charla con Montiel le quedó grabado el sentimiento de Cachete luego de hacer el penal que le dio el 3-3 a Francia, pero también la sensación gloriosa de la revancha que tuvo minutos después, cuando con su tiro desde los doce pasos le dio la tercera estrella a Argentina. "Charlamos un buen rato, me contó que se sintió mal con lo del penal en el suplementario, pero después meter el penal definitorio fue increíble". dijo Kevin, que fue más allá con un último pedido, que espera ser inmortalizado: "Le pedí que me firmara el brazo para tatuármelo. Me dijo que estaba loco y me agradeció. No pude sacar turno porque tenía que laburar, pero pronto su firma va a ser tatuaje".
Así fue que de un sorteo y un partido con el Senior de Unión Vecinal, Kevin Riquelme tuvo un fin de semana inolvidable. A pesar de que su equipo no sacó el resultado que él deseaba, pudo ver a River, del que es fanático, meterse en la final del Torneo Apertura, y llevarse un recuerdo indeleble compartiendo con íconos de la Selección.