Nuevamente un partido de Lifune se vio opacado por hechos de violencia en el final. Tras el empate 1-1 entre Patagonia y San Patricio del Chañar en un polémico partido con tres expulsados, los hinchas, dirigentes y jugadores de Patagonia y de San Patricio se golpearon en el sector de los vestuarios. El Santo ya elevó una queja a las autoridades de la Liga, donde también hizo hincapié en el arbitraje de Leandro Gatica.
Los lamentables hechos llegaron después del pitazo final. Una vez concluido el encuentro, que tuvo dos expulsados en San Patricio y uno para Patagonia, se registraron incidentes en la zona de vestuarios, donde una importante cantidad de particulares se metieron para golpear a los jugadores visitantes y empañaron totalmente la jornada. "Una vergüenza del futbol neuquino que se repite en cada cancha, esperamos que Lifune tome medidas ejemplares, los protagonistas deben ser los jugadores", expresaron desde el club chañarense.
Luego de los incidentes, Patagonia sacó un comunicado oficial negando los mismos y acusando a San Patricio de iniciar el conflicto. "Negamos categóricamente los dichos difundidos por el club San Patricio. Ningún hincha, dirigente o jugador de nuestra institución acorraló ni increpó a la delegación visitante". Además, acusaron a un futbolista visitante de empezar la trifulca: "El tumulto comenzó por la agresión del jugador n°11 de San Patricio a un jugador de Patagonia. Tanto el cuerpo técnico como dirigentes y la policía se encontraban separando".
Aún se aguarda que Lifune se exprese ante el altercado y ambos clubes están también a la espera del informe del árbitro Gatica para ver si habrá más sancionados. En lo deportivo, el empate deja un sabor amargo para San Patricio, que pierde dos jugadores para el próximo encuentro y se lleva solamente un punto que lo aleja del líder Alianza, que comanda el campeonato y este lunes completará su compromiso frente a Maronese.