La definición de la Liga de Fútbol Neuquino (Lifune) se mantendrá en suspenso, por tiempo indeterminado. Tras los últimos hechos de violencia en partidos, tanto adentro como afuera de la cancha, la dirigencia liguista tomó la drástica decisión y aseguró que las agresiones “no tienen lugar en nuestras canchas”.
Las semifinales y finales del Torneo Apertura Oficial tendrán que esperar, por “los reiterados hechos de violencia, reclamos desmedidos e incidentes registrados en nuestros estadios”, argumentaron desde Lifune.
“El fútbol formativo debe ser un espacio de recreación, aprendizaje y sana competencia. Hoy, ese propósito está en riesgo debido a comportamientos que no representan los valores de nuestra institución”, señalaron desde la liga.
Además, exigieron compromiso absoluto tanto a los clubes como a las familias que los acompañan. Desde Lifune, exigen tribunas en paz. “Los padres y familiares deben ser formadores, no agresores. Exigimos erradicar los insultos y bajar la intensidad de los reclamos. El aliento debe ser constructivo”, señalaron.
Otra de las demandas es hacia los jugadores, a los que se les exige que deben tener “respeto al rival y a las decisiones arbitrales”, ya que son “innegociables”. “La conducta antideportiva dentro del campo será severamente sancionada”, señalaron.
Lifune también apuntó contra los árbitros, a quienes les exige profesionalidad: “Los jueces deben garantizar la autoridad mediante el respeto mutuo, mejorando los canales y las formas de dirigirse a los protagonistas”.
“Buscamos certámenes donde las familias disfruten y el plano deportivo sea el único protagonista. No se tolerará la presencia de personas que alteren la normalidad del espectáculo”, informaron.