Erling Haaland acostumbra a ser noticia por sus goles, sus récords y sus actuaciones dentro de la cancha. Sin embargo, esta vez el delantero noruego se convirtió en tendencia mundial por un motivo completamente diferente: un peculiar recuerdo que decidió llevarse de Dallas tras su participación en el Mundial 2026.
La imagen no tardó en hacerse viral. Cuando la delegación de Noruega aterrizó en Oslo luego de la eliminación frente a Inglaterra en los cuartos de final, las cámaras captaron al goleador del Manchester City cargando un llamativo mapache disecado. La escena despertó la curiosidad de miles de fanáticos y rápidamente inundó las redes sociales.
Lo que parecía una simple anécdota terminó generando un efecto inesperado. El artículo había sido adquirido en Wild Bill's Western Store, una tradicional tienda ubicada en Dallas especializada en productos típicos del oeste estadounidense. Según reveló The Athletic, el peculiar ejemplar estaba valuado en 750 dólares y ya desapareció del catálogo del comercio.
La repercusión fue tan grande que el negocio comenzó a recibir consultas y pedidos desde distintos rincones del planeta. De un día para otro, la tienda pasó de atender principalmente a turistas locales a convertirse en una vidriera global gracias a una de las mayores estrellas del fútbol mundial.
Julie Newport, propietaria del establecimiento, confirmó que Haaland compró el mapache como cualquier cliente y descartó que se tratara de un regalo.
"Era nuestro. Hemos tenido varios de esos mapaches en la tienda durante los últimos años y evidentemente le llamó la atención. También estuvo mirando algunas ardillas disecadas", explicó entre risas.
La empresaria contó además que, tras la explosión mediática, intentaron reponer el producto para aprovechar el fenómeno. Sin embargo, el resultado volvió a sorprenderlos.
"Colocamos otro ejemplar en la página web, pero antes de que llegara a exhibirse en la tienda física ya se había vendido por internet", relató.
La fiebre provocada por Haaland fue tan grande que el comercio incorporó por primera vez una opción que nunca había necesitado: envíos internacionales. Hasta la aparición del delantero noruego con el extravagante souvenir, Wild Bill's Western Store prácticamente no realizaba ventas fuera de Estados Unidos.
Mientras el atacante cerró su primer Mundial con siete goles y volvió a confirmar por qué es una de las máximas figuras del fútbol actual, su inesperada compra dejó una historia tan curiosa como rentable. Porque a veces, una imagen vale más que mil campañas publicitarias. Y en Dallas lo comprobaron de primera mano gracias al inesperado "efecto Haaland".