A pocos días del inicio del Mundial 2026, Inglaterra dejó un mensaje claro para el resto de los candidatos. Con autoridad, sin sobresaltos y exhibiendo todo el peso de sus figuras, el seleccionado de Thomas Tuchel derrotó 3-0 a Costa Rica en su último amistoso de preparación y terminó de alimentar la ilusión de un país que sueña con volver a conquistar el planeta fútbol.
En Orlando, los Tres Leones mostraron una versión sólida y dominante. Con Jude Bellingham como uno de los referentes dentro del campo y varias de sus principales estrellas en acción, Inglaterra impuso condiciones desde el comienzo y nunca permitió que el conjunto tico se sintiera cómodo en el partido.
La superioridad inglesa quedó reflejada rápidamente en el marcador. Apenas a los ocho minutos, Declan Rice apareció para abrir la cuenta y empezar a encaminar una victoria que nunca pareció correr peligro.
A partir de allí, Inglaterra manejó la pelota, controló los tiempos del encuentro y generó situaciones con frecuencia ante una Costa Rica que resistió como pudo el asedio europeo.
Ya en el complemento, Anthony Gordon amplió la diferencia desde el punto penal y terminó de liquidar el encuentro. Sobre el cierre, Ollie Watkins puso el 3-0 definitivo para coronar una actuación convincente de un equipo que llega con confianza al gran objetivo.
Pese al buen presente de su selección, Thomas Tuchel se mantiene fiel a su discurso de cautela. El entrenador alemán considera que Inglaterra posee una de las plantillas más competitivas del torneo, pero evita ubicarla en la cima de los candidatos.
Sin embargo, dentro del ambiente futbolístico pocos se animan a ignorar el potencial de los Tres Leones. Con figuras en todas las líneas, profundidad de plantel y una generación que combina experiencia y juventud, Inglaterra aparece como uno de esos rivales que nadie quiere cruzarse en las rondas decisivas.
El triunfo ante Costa Rica sirvió para despejar dudas y reforzar certezas. Inglaterra cerró su preparación con una actuación convincente, mostró poder de fuego en ataque y dejó buenas sensaciones en la antesala de la Copa del Mundo.
Ahora llegará la hora de la verdad. Los amistosos quedaron atrás y el Mundial está a la vuelta de la esquina. Allí, donde las promesas ya no alcanzan y las candidaturas deben sostenerse dentro de la cancha, Inglaterra buscará transformar su potencial en gloria.