En medio de una causa judicial que lo mantiene en el centro de la escena, Claudio Tapia recibió una autorización clave: podrá salir del país en tres oportunidades por compromisos vinculados a su rol dirigencial en el fútbol sudamericano e internacional.
La decisión fue tomada por el juez Diego Amarante, quien interviene en la causa en la que el titular de la Asociación del Fútbol Argentino se encuentra procesado por presuntos delitos como evasión impositiva, apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social. Tapia tenía una restricción para salir del país, por lo que cada viaje debía contar con aval judicial.
Según se desprende de la resolución, el dirigente podrá viajar a Luque, sede de la CONMEBOL, luego a Quito para participar del Congreso Ordinario del organismo, y finalmente a Vancouver, donde se llevará a cabo el Congreso de la FIFA.
El magistrado consideró que los viajes están debidamente justificados, con itinerarios, alojamientos e invitaciones presentadas, y remarcó que “no existen elementos objetivos” que impidan su salida en estas condiciones. A diferencia de un pedido anterior —más amplio y sin destinos definidos—, en esta oportunidad la solicitud fue puntual, acotada y controlable por la Justicia.
Como parte de las condiciones, Tapia mantiene una caución fijada en 30 millones de pesos, ya depositada, y deberá cumplir con los plazos establecidos para cada salida. El primer viaje será a Paraguay, seguido por Ecuador y luego Canadá, en el marco de reuniones vinculadas a programas de desarrollo y congresos institucionales del fútbol mundial.
La causa judicial, sin embargo, sigue su curso. Junto a Tapia también fueron procesados otros dirigentes de peso dentro de la estructura de la AFA, acusados de no haber cumplido en tiempo y forma con obligaciones fiscales millonarias, pese a contar con los fondos necesarios. La defensa ya apeló la medida, que ahora deberá ser revisada por la Cámara en lo Penal Económico.
Así, mientras la investigación avanza en los tribunales, el máximo dirigente del fútbol argentino continuará con su agenda internacional, en un delicado equilibrio entre sus responsabilidades institucionales y el frente judicial que lo mantiene bajo observación.