El Obelisco de Buenos Aires se transformó este lunes en el escenario de un homenaje cargado de emoción después de conocerse la decisión de Lionel Messi de ponerle punto final a su ciclo con la Selección Argentina. El tradicional monumento porteño fue iluminado de celeste y blanco, en una imagen que rápidamente se convirtió en uno de los símbolos de la jornada.
La iniciativa tuvo lugar pocas horas después de que el capitán argentino confirmara su determinación de cerrar una etapa que se extendió durante más de 15 años. La iluminación del Obelisco buscó reconocer el legado construido por el futbolista rosarino y reflejar el sentimiento de millones de hinchas que acompañaron su recorrido con la camiseta albiceleste.
La postal tuvo además un fuerte componente popular. A medida que las imágenes comenzaron a circular en redes sociales, distintos fanáticos se acercaron hasta el centro porteño para contemplar el monumento iluminado con los colores de la bandera. El gesto funcionó como una suerte de despedida colectiva para una de las figuras más importantes de la historia del fútbol argentino.
La decisión de Lionel Messi llegó después de su última participación en una Copa del Mundo, disputada en Estados Unidos. En aquel certamen, la Selección Argentina, conducida por Lionel Scaloni, llegó hasta la final y terminó como subcampeona. De esta manera, el rosarino cerró su ciclo mundialista después de haber disputado seis Mundiales.
En el mensaje con el que comunicó su determinación, Messi hizo referencia al recambio que atraviesa el seleccionado y a la necesidad de darle protagonismo a los futbolistas que aparecen detrás. El capitán explicó que había llegado el momento de abrirles la puerta a quienes “vienen empujando desde atrás”, una frase que sintetizó el motivo de su despedida.
Los números también permiten dimensionar la magnitud de su recorrido con Argentina. Lionel Messi disputó seis Copas del Mundo y marcó 21 goles en la máxima competencia internacional. A lo largo de los años, además, se convirtió en una pieza central de una generación que consiguió títulos que durante décadas parecían esquivos para el fútbol argentino.
Entre esas conquistas se encuentra el Mundial de Qatar 2022, donde Argentina volvió a consagrarse campeón del mundo después de 36 años. El rosarino también levantó las Copas América 2021 y 2024, completando una etapa dorada junto a la Selección. Esos trofeos fueron fundamentales para transformar una historia marcada durante años por las frustraciones en una de las más exitosas.
Así, mientras el Obelisco se teñía de celeste y blanco, Argentina comenzó a despedir simbólicamente a Lionel Messi de la Selección. El homenaje en pleno centro porteño reflejó la dimensión que alcanzó su figura y dejó una imagen que quedará asociada para siempre con el final de una era histórica para el fútbol argentino.