La historia de Lionel Messi con el Balón de Oro también puede contarse a través de la moda. En cada ceremonia, el capitán de la Selección argentina mostró distintas facetas de su estilo: desde los trajes sobrios de sus primeras apariciones hasta conjuntos de diseñadores internacionales que le permitieron salir de su zona de confort. Con ocho galardones en su carrera, sus elecciones frente a las cámaras se convirtieron en parte de una evolución que acompañó su crecimiento deportivo y personal.
Para los fanáticos que siguen de cerca su imagen, el período comprendido entre 2013 y 2014 representó un punto de inflexión. Aunque circularon versiones sobre la posible intervención de un asesor de imagen, nunca se confirmó oficialmente quién habría estado detrás de esa transformación. Con el paso del tiempo, Messi comenzó a experimentar con nuevos cortes, texturas y siluetas, mientras su vínculo con las firmas de lujo ganaba protagonismo.
En ese recorrido, Antonela Roccuzzo ocupa un lugar fundamental. La esposa del futbolista suele acompañarlo en eventos importantes y comparte con él la preparación de sus atuendos. El propio Messi explicó que ambos intentan coordinar sus elecciones según la ocasión. También se destaca Dany Ale, peluquero y barbero vinculado a la Selección argentina, responsable de trabajar sobre el cabello y el aspecto de los jugadores antes de sus apariciones públicas.
El primer reconocimiento llegó en 2009, cuando el rosarino apareció con un traje negro de líneas simples y una corbata clásica. Un año después, en 2010, incorporó un moño negro y un saco aterciopelado, una combinación que le aportó mayor personalidad. Para la ceremonia de 2011, eligió un conjunto oscuro en tono burdeos, con detalles negros en las solapas y un accesorio sobre la corbata. Además, sorprendió con el cabello más corto que en sus anteriores apariciones.
La entrega de 2012 quedó entre las más recordadas por una decisión que dividió opiniones: Messi lució un traje de Dolce & Gabbana con estampado de lunares, acompañado por un moño del mismo estilo. La propuesta se alejó de los códigos tradicionales de la gala y generó comentarios tanto positivos como negativos. Con el tiempo, aquel diseño se convirtió en uno de los atuendos más llamativos de su historial en las premiaciones.
En 2015, el futbolista volvió a una estética más formal con un esmoquin negro diseñado por Armani. El saco de solapas satinadas, la camisa blanca y el moño oscuro conformaron una combinación elegante y sin excesos. Para la gala de 2019, recuperó la corbata y apostó por un traje negro con un accesorio plateado. La elección también tuvo un detalle familiar: sus hijos mayores asistieron vestidos con conjuntos coordinados con el de su papá.
La ceremonia de 2021 volvió a tener a la familia como protagonista. Messi eligió otro diseño de Dolce & Gabbana, completamente negro, con brillos texturados y solapas opacas, además del clásico moño. En 2023, para recibir su octavo Balón de Oro, mantuvo la sobriedad con un traje negro de sutil textura cuadriculada firmado por Louis Vuitton. Una vez más, Antonela y sus hijos lo acompañaron, confirmando que la imagen familiar también forma parte de una tradición que se repite en sus grandes noches.
Más allá de las tendencias, los looks de Lionel Messi reflejan una transformación que fue de la mano de su consolidación como figura mundial. Sus elecciones dejaron atrás la rigidez de los primeros años para incorporar detalles distintivos, colaboraciones de lujo y propuestas más personales. Entre clásicos y apuestas arriesgadas, cada aparición sumó un nuevo capítulo a la historia estética del futbolista que convirtió sus ocho Balones de Oro en una marca histórica dentro del deporte.