Hay historias que parecen escritas por un guionista. Esta es una de ellas. Cuando Lionel Scaloni y Luis de la Fuente se estrechen la mano en el MetLife Stadium antes de la final del Mundial 2026, no solo estarán frente a frente dos de los entrenadores más exitosos del momento. También se reencontrarán un maestro y un alumno que años atrás compartieron una aula sin imaginar que el destino los llevaría a disputar el partido más importante del planeta.
La escena ocurrió en 2017, lejos de los estadios repletos y de los flashes de una Copa del Mundo. En la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, en España, Scaloni realizaba el curso UEFA Pro para convertirse en entrenador. Por entonces todavía era ayudante de Jorge Sampaoli y soñaba con construir una carrera propia en los bancos de suplentes.
Del otro lado del aula estaba Luis de la Fuente. El actual entrenador de España trabajaba en las selecciones juveniles de la Roja y también se desempeñaba como docente en la Real Federación Española de Fútbol. Entre las materias que impartía figuraban táctica y sistemas de juego, contenidos que absorbía un grupo de exfutbolistas con ganas de dar el salto a la dirección técnica.
Entre aquellos alumnos estaban nombres ilustres como Fernando Redondo, Javier Saviola, Leo Franco y Julio César. Sin embargo, quien más llamó la atención fue un joven Scaloni. Según recuerdan desde la escuela de entrenadores, el argentino era uno de los más comprometidos, siempre atento a cada explicación y ubicado en las primeras filas para no perder detalle.
Nadie podía imaginar entonces que aquel estudiante terminaría revolucionando la historia reciente de la Selección argentina. Tampoco que el profesor que explicaba conceptos tácticos acabaría conduciendo a España a una nueva etapa de protagonismo internacional.
Lo curioso es que ambos recorrieron caminos similares. Ninguno llegó a la selección mayor como favorito ni como una figura consagrada de los bancos de suplentes. De la Fuente construyó su carrera desde las divisiones juveniles de España, conquistando títulos y formando generaciones enteras de futbolistas antes de asumir en la Mayor tras la salida de Luis Enrique.
Scaloni, en cambio, aterrizó en la Selección argentina de manera casi circunstancial. Primero como colaborador de Sampaoli y luego como técnico interino. Lo que parecía una solución de emergencia terminó transformándose en uno de los ciclos más exitosos de la historia albiceleste, con las consagraciones en las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022.
Pero la relación entre ambos no terminó en aquellas clases. Después de la conquista argentina en Qatar, De la Fuente buscó a Scaloni para intercambiar ideas y experiencias sobre la conducción de un seleccionado nacional. El alumno ya se había convertido en campeón del mundo, y el maestro encontró en él una fuente de consulta para afrontar su propio desafío al frente de España.
El fútbol, caprichoso y fascinante, decidió volver a cruzar sus caminos. Esta vez ya no habrá pizarrones, apuntes ni lecciones tácticas. Tampoco habrá lugar para consejos. En Nueva Jersey, maestro y alumno estarán en trincheras opuestas, persiguiendo el mismo objetivo: levantar la Copa del Mundo.
Solo uno alcanzará la gloria eterna. Pero pase lo que pase, la final entre Argentina y España tendrá una historia paralela tan extraordinaria como el propio partido.