Desde aquella conquista en el Mundial de Alemania 2006, todo fue cuesta abajo para Italia. Cuatro veces campeona del mundo y una de las selecciones más prestigiosas, la Azzurra atraviesa una crisis que la vio irse en fase de grupos en 2010 y 2014 y ni siquiera poder acceder a la Copa del Mundo en 2018 y 2022, quedando afuera dos veces consecutivas en el Repechaje UEFA de manera sorpresiva.
Luego de su coronación 2006 en Berlín, Italia solo ha ganado un partido en la Copa del Mundo, contra Inglaterra por 2-1 en la fase de grupos del Mundial de 2014 en Brasil, del que se despidió tras apenas tres partidos luego de caer contra Uruguay. A partir de allí todo fue aún peor. La Azzurra se perdió las citas de Rusia y Qatar después de haber disputado todos los Mundiales entre 1934 y 2014, a excepción del de 1958. Primero se quedó en el camino contra Suecia en 2017 (1-0 en Estocolmo, 0-0 en San Siro). Después, frente a Macedonia del Norte en Palermo (1-0) en 2021, una estruendosa caída que todavía resuena en el seno de la Nazionale.
Si quiere estar en su primer Mundial desde 2014, Italia debe ganarle hoy Irlanda del Norte en Bérgamo y después como visitante al ganador de Gales o Bosnia Herzegovina el próximo 31 de marzo. Si lo consigue, dejará atrás sus dolorosos fracasos en los anteriores ediciones de Repechaje UEFA para, al menos, decir presente otra vez en un Mundial.
"Toda una nación nos espera, pero hay que estar tranquilos, tener la mentalidad adecuada y demostrar a nuestro país y a esta camiseta todo el amor que les tenemos", explicó Gennaro Gatusso, entrenador de la selección, que eligió Bérgamo y evitó el Olímpico de Roma o San Siro porque en esos estadios el jugador "recibe silbidos rápidamente ante un error", mientras que en la cancha de Atalanta "tuvo un cálido recibimiento", una decisión que despertó polémica pero claramente hizo en favor de un clima de menor presión para un grupo que es prácticamente el mismo que se quedó afuera de la Copa del Mundo en Qatar.
Luego de las críticas ante su designación debido a sus fracasos como DT de club, Rino condujo durante seis partidos a Italia, y el equipo ha ganado cinco de ellos. "Nuestra obsesión debe ser disputar este Mundial, volver a donde hemos estado durante muchos años, a menudo como protagonistas principales", dijo quien fuera parte de la conquista en 2006, que advirtió cómo debe tomarse su equipo el encuentro ante Irlanda del Norte: "No hay que ver fantasmas ante la primera dificultad, pero tampoco hay que volver a cometer el error de Macedonia del Norte hace cuatro años. En el fútbol moderno ya no hay partidos fáciles, cualquier rival puede ponernos en aprietos".