El Manchester City quedó en el centro de uno de los mayores escándalos financieros de la historia de la Premier League. Una comisión reguladora independiente lo declaró culpable de casi la totalidad de los más de 100 cargos presentados por el torneo por hechos ocurridos entre 2009 y 2018, y concluyó que el club utilizó acuerdos comerciales irregulares para eludir las normas financieras de la competencia.
Según la resolución, el esquema permitió inflar ingresos por £855,2 millones y ocultar gastos por otros £66,2 millones, lo que representa un total de £921,4 millones (US$ 1.218 millones) involucrados en las irregularidades investigadas. El fallo sostiene además que la dirigencia actuó con la intención de evitar las reglas del Fair Play Financiero y que incumplió gravemente sus obligaciones de cooperación y buena fe durante la investigación.
Uno de los puntos centrales está relacionado con los contratos de patrocinio de empresas de Abu Dabi. El City había declarado £949,9 millones provenientes de acuerdos con compañías como Etihad y Etisalat, pero la comisión determinó que apenas £119,3 millones fueron aportados realmente por esas marcas. Los £830,7 millones restantes, según el informe, fueron financiados de manera encubierta por Abu Dhabi United Group (ADUG), el grupo propietario del club vinculado al jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan.
Por la magnitud del caso, Richard Masters, máximo responsable ejecutivo de la Premier League, calificó la resolución como “la más significativa en la historia” del campeonato.
El fallo todavía no implica una sanción deportiva. Las consecuencias se definirán en un proceso disciplinario posterior, en el que podrían contemplarse medidas como una quita masiva de puntos, la expulsión del campeonato, la pérdida de títulos obtenidos durante el período investigado y eventuales indemnizaciones a otros clubes. La gravedad y el alcance de esas sanciones aún deben ser establecidos.
Qué argumenta Manchester City
El Manchester City, por su parte, rechazó las conclusiones de la comisión y manifestó su “decepción y sorpresa”. El club reiteró su inocencia y aseguró contar con pruebas para defender su posición. Su CEO, Ferran Soriano, también se dirigió al personal de la institución para ratificar la legitimidad de los contratos de patrocinio y confirmar que apelarán el fallo.
El City tiene plazo hasta el viernes 2 de octubre para recurrir ante una nueva comisión integrada por tres miembros. El trámite tendrá una duración máxima de cinco días y la resolución definitiva deberá conocerse dentro de las 12 semanas posteriores.
Mientras tanto, el fútbol inglés espera la próxima batalla de un caso que ya sacude a la Premier League: definir qué castigo recibirá el Manchester City por las infracciones que la comisión consideró probadas.