La previa entre Argentina y Jordania dejó una escena inesperada y profundamente emotiva. Maxi López se quebró en plena transmisión después de recibir un abrazo de Lionel Messi, un gesto que lo desarmó por completo frente a las cámaras.
El momento ocurrió mientras el exdelantero realizaba la cobertura para Telefe junto a Sofi Martínez. Desde el campo de juego, seguía la entrada en calor de la Selección Argentina cuando el capitán se desvió de su recorrido para acercarse a saludarlo, generando una reacción inmediata de sorpresa y emoción.
Todavía movilizado, Maxi López intentó explicar lo que había sentido en ese cruce tan breve como poderoso. "Les voy a contar una cosa. Me parece que lo abracé muy fuerte. Le di el abrazo de todos los argentinos. Fue un abrazo apretado, sentido y hermoso por lo que lo quieren mis hijos", expresó al aire, con la voz quebrada.
La emoción no tenía que ver solo con el saludo. Detrás del abrazo aparecía una historia compartida desde los años en Barcelona, cuando Lionel Messi comenzaba su camino en el primer equipo y López también formaba parte del plantel. Ese pasado común le dio otra carga al reencuentro, incluso muchos años después.
A medida que intentaba seguir hablando, el exfutbolista volvió a quebrarse. "Verlo a él, verlo a Rodri De Paul... Me emociona", alcanzó a decir, antes de desviar la mirada hacia el campo de juego para evitar mostrarse completamente vencido por las lágrimas. Luego apenas pudo agregar: " Lo que genera...".
La escena también mostró el efecto que produce la figura del capitán argentino en quienes compartieron parte de su camino. Para Maxi, ese abrazo no fue un saludo más en una previa mundialista, sino una forma de conectar con recuerdos, afectos y con el lugar que Messi ocupa para sus propios hijos.
Ya un poco más recompuesto, Maxi López volvió sobre el vínculo que mantiene con Lionel Messi desde aquella etapa en el club catalán. " Compartimos muchas cosas", resumió, dejando en claro que el gesto del capitán antes del partido no solo tuvo valor por el presente, sino también por una historia que el tiempo no borró.