El momento que todos esperaban llegó incluso antes de que comenzara a rodar la pelota. Cuando las primeras estrofas del Himno Nacional comenzaron a sonar en el Monumental, Lionel Messi y Lionel Scaloni no pudieron contener las lágrimas y quedaron visiblemente emocionados frente a una multitud que volvió a cantar con fuerza.
Messi, con la mirada perdida y profundamente conmovido, vivió uno de los instantes más especiales de su última noche con la camiseta de la Selección. A su lado, Scaloni también se quebró mientras compartía con sus jugadores una escena que resumió todo lo que significó esta generación para el fútbol argentino.
Las tribunas acompañaron el momento con una ovación ensordecedora y miles de banderas celestes y blancas. En el campo, los campeones del mundo permanecieron abrazados y concentrados en una ceremonia que tuvo un significado diferente: era el comienzo de la última función de Messi ante su gente.
La emoción ya había aparecido desde la llegada del capitán al estadio, cuando arribó entre lágrimas. Pero frente a un Monumental colmado, con el Himno Nacional de fondo y sus compañeros a su lado, quedó claro que la despedida había comenzado mucho antes del partido.