¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

El Mundial comenzó torcido para Cristiano: se fue sin gol y con visibles gestos de frustración

Portugal no logró imponer su jerarquía en Houston y dejó escapar dos puntos en el debut mundialista. Cristiano tuvo sus oportunidades, no pudo convertir y terminó la tarde con visibles gestos de decepción.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
La frustración de Cristiano fue una de las imágenes de la jornada tras el inesperado empate de Portugal.

No era la imagen que Cristiano Ronaldo soñaba para el inicio de su sexto Mundial. Acostumbrado a las grandes noches, a los goles decisivos y a ser el protagonista de las citas más importantes, el astro portugués vivió un estreno tan inesperado como frustrante. Portugal empató 1-1 ante República Democrática del Congo y CR7 abandonó el campo con visibles gestos de bronca, consciente de que el debut estuvo muy lejos de lo que había imaginado.

La tarde había comenzado de manera ideal para los lusos. Apenas a los seis minutos, João Neves abrió el marcador de cabeza y parecía encaminar una victoria tranquila para uno de los candidatos al título. Con Cristiano como referencia ofensiva y una plantilla repleta de figuras, Portugal daba la sensación de tener el encuentro bajo control.

Sin embargo, el partido nunca terminó de acomodarse a los planes del capitán portugués. Congo se mostró sólido, ordenado y dispuesto a pelear cada pelota como si fuera la última. Los africanos fueron creciendo con el correr de los minutos y encontraron premio en la última acción del primer tiempo, cuando Yoane Wissa conectó un cabezazo que significó el empate y cambió por completo el escenario.

A partir de ahí comenzó otro partido. Portugal salió al complemento decidido a recuperar la ventaja y todas las miradas apuntaron a Cristiano Ronaldo. El delantero intentó asumir el protagonismo, pidió la pelota, buscó espacios y trató de liderar la reacción de su equipo. Pero nada salió como esperaba.

Las ocasiones aparecieron, aunque nunca con la claridad suficiente. En algunas jugadas faltó precisión, en otras respondió la defensa congoleña y también hubo mérito de un rival que entendió cómo neutralizar a una de las máximas leyendas de la historia del fútbol. Los minutos pasaban y la frustración comenzaba a hacerse evidente en cada gesto del portugués.

Cuando llegó el pitazo final, las cámaras buscaron inmediatamente al capitán luso. Su rostro reflejaba decepción, enojo e incredulidad. No hubo gol, no hubo triunfo y tampoco la actuación que imaginaba para una jornada tan especial. La expresión de CR7 resumió perfectamente lo que significó la tarde para Portugal.

Mientras Congo celebraba un empate histórico que quedará grabado para siempre en la memoria de su fútbol, Cristiano se retiró mascando bronca. El Mundial recién comienza, pero para el portugués el estreno dejó una sensación incómoda: la de haber desperdiciado una oportunidad que parecía servida y la de haber comenzado su sexto Mundial con más frustraciones que certezas.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD