El dolor no se apaga y la bronca crece con el paso del tiempo. A casi un año de la muerte de Camilo Nuin, el joven futbolista de la reserva de San Telmo que falleció durante una operación de rodilla, su familia volvió a salir a la calle para exigir justicia.
La convocatoria se realizó frente a la Clínica Espora, el lugar donde el 25 de junio de 2025 el jugador de 18 años murió en medio de una intervención quirúrgica que, en teoría, era de rutina. Familiares, amigos, vecinos y allegados se concentraron con carteles y consignas claras: “No hay imputados. No hay respuestas. La Justicia no avanza”.
La movilización continuó luego hacia la Fiscalía de Lomas de Zamora, donde tramita la causa a cargo del fiscal Carlos Pérsico. Allí, los familiares volvieron a reclamar por la falta de avances en la investigación, que a casi un año del hecho todavía no tiene responsables señalados.
Camilo había llegado a la cirugía tras sufrir una lesión ligamentaria durante un entrenamiento. Había cumplido con todos los estudios prequirúrgicos y, según relatan sus allegados, se encontraba en perfecto estado de salud. Sin embargo, en pleno procedimiento, los médicos informaron a sus padres que el joven había fallecido.
Desde entonces, la familia sostiene que se trató de un caso de mala praxis y apunta contra el equipo médico que participó de la operación. “Era un chico sano, deportista, con todos los estudios al día. No tenemos respuestas”, expresó su madre, en medio del reclamo que ya suma meses de lucha.
La causa, mientras tanto, continúa sin imputados y con peritajes en curso. En ese contexto, la familia decidió redoblar la presión en las calles y también en redes sociales, donde impulsan la consigna de que el caso no quede en el olvido.
Entre el dolor y la incertidumbre, el pedido es uno solo: saber qué pasó en ese quirófano y que haya responsables. Porque para quienes marcharon, el tiempo pasa, pero la herida sigue abierta.