Mientras continúa con la recuperación de su última lesión, Exequiel Zeballos vuelve a quedar en el centro de la escena en Boca. El Changuito, una de las grandes apariciones del club en los últimos años, es seguido de cerca por Napoli, que desde hace tiempo monitorea la situación del delantero surgido en las inferiores xeneizes.
El interés del conjunto italiano no es nuevo, pero vuelve a tomar fuerza en un momento clave: el contrato del atacante vence el 31 de diciembre y, si no hay acuerdo antes, a partir de mitad de año podría empezar a negociar como jugador libre para marcharse en 2027.
Ante este escenario, en Boca ya se mueven para evitar una salida sin rédito económico. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme mantiene conversaciones con el entorno del futbolista para extender el vínculo y asegurar la continuidad de uno de los jugadores más desequilibrantes del plantel.
A pesar de que todavía no hubo acuerdo definitivo en los números, en la Ribera hay optimismo. La buena relación entre el representante del jugador y la conducción del club aparece como un factor clave para destrabar la negociación y acercar posiciones en las próximas semanas.
El crecimiento futbolístico de Zeballos es otro elemento que explica el interés desde Europa. Durante el segundo semestre de 2025 y el arranque de 2026, el delantero mostró su mejor versión con la camiseta de Boca, aportando goles, desequilibrio y siendo una de las figuras del equipo hasta que una lesión volvió a marginarlo momentáneamente de las canchas.
Por eso, mientras Napoli observa atentamente su situación contractual, en Boca buscan anticiparse y cerrar cuanto antes la renovación de un futbolista que, cuando está en plenitud, se convirtió en una pieza determinante en el ataque xeneize.