La NBA dio un nuevo paso en su vínculo con el negocio de las apuesta, anunció acuerdos plurianuales con Kalshi y Polymarket, dos plataformas de mercados de predicción, que pasarán a ser sus socios preferidos en esa categoría.
La alianza les permitirá utilizar los logos de la liga y sus equipos, acceder a estadísticas oficiales para resolver contratos y realizar acciones publicitarias. A cambio, la entidad tendrá poder de aprobación sobre los mercados relacionados con sus partidos y recibirá información para investigar operaciones sospechosas. Las plataformas ya ofrecían pronósticos vinculados al básquet, pero ahora tendrán una relación comercial formal con la competencia.
A diferencia de las casas de apuestas tradicionales, donde el operador fija las cuotas, los mercados de predicción funcionan como plataformas de intercambio: los participantes compran y venden contratos vinculados a un acontecimiento futuro.
En el deporte, pueden anticipar resultados o determinados hechos de un partido, y el valor de esos contratos cambia según las expectativas del mercado. Aunque su estructura comercial es diferente, en la práctica pueden cumplir una función parecida a la de las apuestas deportivas. Precisamente, esa distinción está en el centro de una disputa legal en Estados Unidos sobre quién debe regularlos.
El acuerdo también establece límites concretos. Kalshi y Polymarket deberán compartir información sobre operaciones sospechosas y colaborar con la NBA en las investigaciones sobre posibles manipulaciones o uso de información privilegiada.
No podrán ofrecer determinados mercados restringidos por la liga, como apuestas sobre una jugada individual de un jugador, resultados negativos específicos o estadísticas de basquetbolistas que se espera que jueguen menos de 12 minutos. Tampoco podrán operar contratos vinculados a partidos de la NBA los jugadores ni el personal de los equipos y de la propia liga. Además, la NBA firmó un memorando de entendimiento con la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC), el organismo federal estadounidense que defiende su competencia regulatoria sobre estas plataformas.
La iniciativa llega en un momento delicado para la NBA. Los casos de Jontay Porter, expulsado de la liga en 2024 por violar las reglas sobre apuestas, y las investigaciones que involucran a Terry Rozier y Malik Beasley aumentaron la preocupación por el impacto del juego en la integridad de la competencia.
A eso se suma el debate por el acoso que reciben algunos jugadores en redes sociales por parte de apostadores. Para la liga, establecer acuerdos con las plataformas puede ofrecer más herramientas para detectar movimientos inusuales y prevenir irregularidades. Sin embargo, el convenio no elimina los riesgos: la propia expansión del negocio aumenta la cantidad de mercados y operaciones que deben ser vigilados.
La NBA también busca ampliar sus ingresos y las formas en que el público interactúa con sus partidos. Junto con Kalshi y Polymarket, extendió su acuerdo con DraftKings para incluir los mercados de predicción y anticipó que pretende hacer lo mismo con otros socios, como FanDuel y Fanatics. El atractivo para las plataformas es asociarse con una de las competencias deportivas más populares del mundo; para la NBA, es participar de un mercado en crecimiento sin ceder completamente el control sobre los productos que se ofrecen alrededor de sus partidos. La incógnita sigue siendo cómo se resolverá el conflicto entre la regulación federal y las leyes estatales, que en varios casos consideran estos contratos una forma de juego sin licencia.