La clasificación de la Selección Argentina tras el vibrante 3-2 frente a Egipto no solo dejó festejos y alivio en el conjunto albiceleste. También abrió una fuerte polémica que cruzó continentes y terminó llegando hasta los despachos de la FIFA. Molestos por algunas decisiones arbitrales que consideraron determinantes para el desarrollo del encuentro, los dirigentes egipcios elevaron un reclamo formal y apuntaron directamente contra la actuación del francés François Letexier.
Las críticas fueron creciendo con el correr de las horas. Desde el cuerpo técnico hasta varios futbolistas del seleccionado africano cuestionaron el desempeño del juez y deslizaron sospechas sobre un supuesto favoritismo hacia Argentina. Incluso, algunas declaraciones elevaron la temperatura del debate al insinuar que el torneo estaba siendo direccionado para beneficiar al vigente campeón del mundo.
Ante el revuelo generado, la FIFA decidió intervenir públicamente. El encargado de hacerlo fue Pierluigi Collina, máxima autoridad arbitral del organismo, quien analizó una por una las jugadas que despertaron el enojo de los Faraones y respaldó sin rodeos las decisiones adoptadas tanto por el árbitro principal como por el VAR.
La primera acción bajo análisis fue el gol que Egipto había convertido para ponerse 2-0 y que posteriormente fue anulado tras la revisión tecnológica. Según explicó Collina, la decisión fue correcta porque en el inicio de la jugada existió una infracción clara de Marwan Attia sobre Lisandro Martínez.
"Cada vez que se marca un gol, el VAR revisa toda la fase de posesión que conduce a esa acción. Si se detecta una falta que influye en el desarrollo de la jugada, el árbitro puede ser llamado a revisarla", explicó el italiano. Luego fue más contundente al referirse a la acción puntual: "El jugador egipcio pisa claramente a Lisandro Martínez. Una falta es una falta, aunque no haya sido advertida en el momento por el árbitro".
La segunda polémica llegó en la jugada previa al gol agónico de Enzo Fernández, que selló la remontada argentina. Egipto reclamó una supuesta infracción de Julián Álvarez sobre Mohamed Salah en el área argentina antes del contragolpe que terminó en el tanto decisivo.
Sobre esa acción, Collina sostuvo que tanto Letexier como los asistentes de video coincidieron en que no existió infracción. "Cuando un defensor toca primero la pelota y luego se produce un contacto normal propio del juego, no se considera falta. En esa jugada se interpretó que hubo un contacto habitual del fútbol y por eso el juego continuó", argumentó.
Lejos de alimentar las sospechas, el histórico exárbitro envió además un mensaje directo sobre la independencia de los jueces y del sistema arbitral. "No nos dejamos influenciar. Algunas decisiones siempre tienen un componente subjetivo, pero estamos conformes con la manera en que estos criterios se han aplicado durante todo el torneo", afirmó.
Con estas declaraciones, la FIFA intentó bajar la temperatura de una polémica que amenazaba con seguir creciendo. Mientras en Argentina celebran una clasificación épica conseguida sobre el final, en Egipto las explicaciones no alcanzaron para apagar el malestar por un partido que todavía sigue dando que hablar.