La despedida de Gustavo Quinteros del cargo de entrenador de Independiente acaparó todas las portadas, pero el adiós del DT no es lo único determinante en el presente Rojo tras ser goleado y eliminado de la Copa Argentina por Atlético Tucumán en Rosario.
Junto al ciclo del técnico campeón con Vélez también termina una era, iniciada tras el adiós de Hugo Moyano como máximo dirigente de la institución y el arribo del fallido ciclo de Fabián Doman.
El alejamiento inmediato del conductor de televisivo de la CD fue el primer paso de una serie de desaciertos que continuó con la llegada consensuada de Néstor Grindetti, en el primer momento con disponibilidad reducida por sus compromisos políticos en Lanús. Lo que terminó en cancha de Newell’s el miércoles por la noche no fue sólo el ciclo de Quinteros en el banco de suplentes, sino de toda la comisión directiva actual.
En diciembre, el club deberá llamar a asamblea para renovar autoridades. Voces opositoras pretenden adelantar esa convocatoria, entendiendo que ya no hay margen de recomponer nada y es imperioso tomar un nuevo rumbo.
No siempre los mejores nombres
Las malas campañas del equipo tuvieron entrenadores de todo tipo durante la actual gestión: Leandro Stilittano, Ricardo Zielinski, Julio Vaccari y el propio Quinteros. La secuencia de la actual directiva también incluyó el arribo desesperado de Carlos Téves para terminar encausando un año que olía a complicaciones con la permanencia en la Liga Profesional.
El caldo de cultivo que es una parte de Avellaneda ya no tolera nada. La pacífica convivencia con la Barra Brava está más emparentada a acuerdos lejos de las tribunas que ha conformismo por el presente futbolístico y el comportamiento bajo protesta del socio parece condicionado a la patrulla de los violentos por todos los sectores del Libertadores de América.
Con todo ese contexto, el nombre del ex tenista Gastón Gaudio vuelve a asomar como un faro en la renovación. El Gato tiene en contra su perfil privatizador alimentado por su cercanía a los fondos árabes, pero en medio de todo el caos surge como una voz nueva.
Ante la consulta, el ganador de Roland Garros no negó su interés. No es la primera vez que coquetea con esa posibilidad, surgida a partir de su fanatismo por Independiente.