La noche negra que vivió Marcos Rojo ante River todavía deja secuelas en Racing. El defensor quedó en el centro de todas las críticas tras un partido para el olvido, en el que combinó un error determinante, una expulsión evitable y un final cargado de polémica. Ahora, con la sanción ya confirmada, el zaguero rompió el silencio e intentó bajar la espuma.
Todo comenzó con una falla que costó caro. Rojo calculó mal en una jugada clave y dejó servido el primer gol para el rival, en una acción que lo expuso y lo puso rápidamente en el foco. Pero su noche no terminó ahí: sobre el cierre, vio la roja y, en medio de la bronca, lanzó insultos contra el árbitro que fueron captados por las cámaras.
La reacción de los hinchas no tardó en llegar. Cuando abandonaba el campo, fue reprobado por parte del público de Racing, que no dejó pasar ni el error ni la expulsión en un partido caliente. La sanción tampoco fue leve: cuatro fechas afuera, un golpe duro para el equipo y para el propio jugador.
En este contexto, Rojo decidió hablar. Lejos de esquivar el tema, pidió disculpas y reconoció el momento: aseguró que ya mantuvo charlas internas con sus compañeros y el cuerpo técnico, con la intención de cerrar filas y enfocarse en lo que viene.
Además, el defensor explicó la jugada que derivó en su expulsión, remarcando que no hubo intención de lastimar, aunque admitió que entendió rápidamente que la decisión arbitral iba a ser la tarjeta roja. También se refirió a su estilo de juego, reconociéndose como un defensor de fricción, pero negando cualquier mala intención dentro de la cancha.
Rojo también aprovechó para aclarar situaciones extrafutbolísticas que generaron ruido en los últimos días y desmintió rumores sobre una posible salida del club. Aseguró que está cómodo en Racing y que su intención es seguir, más allá del momento adverso.
Golpeado, sancionado y cuestionado, el defensor intenta reconstruirse. Sabe que el margen se achicó y que deberá responder dentro de la cancha cuando vuelva a tener su oportunidad. Mientras tanto, el pedido de disculpas busca ser el primer paso para empezar a revertir una historia que, por ahora, lo tiene en el centro de la tormenta.