El escándalo no da respiro en el fútbol argentino y vuelve a golpear de lleno a la Asociación del Fútbol Argentino. Esta vez, la polémica se desató tras la filtración de una serie de chats que comprometerían al árbitro Luis Lobo Medina, señalado por una presunta manipulación de resultados en el ascenso.
La denuncia, impulsada por el legislador porteño Juan Facundo del Gaiso, apunta también contra Juan Pablo Beacon, vinculado al entorno de Pablo Toviggino. En el material filtrado se observan conversaciones en las que se menciona un supuesto favorecimiento a Tigre en un partido ante Mitre de Santiago del Estero.
Según surge de los mensajes, el árbitro habría reconocido su intervención en el desarrollo del encuentro con frases que generaron fuerte repercusión. En paralelo, se menciona un pago de 400 mil pesos, alrededor de 2000 dólares en ese momento, como parte del presunto acuerdo, un dato que encendió todas las alarmas en el ambiente.
La situación toma aún más temperatura porque Luis Lobo Medina continúa en actividad y, lejos de quedar al margen, fue designado recientemente para dirigir un nuevo partido de Tigre en el actual Torneo Apertura 2026, lo que alimenta la polémica y las suspicacias.
El caso no aparece aislado. Se da en medio de una serie de investigaciones que ya tienen bajo la lupa a la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino por presuntos manejos irregulares de fondos, lo que configura un escenario cada vez más complejo para la conducción del fútbol argentino.
Por ahora, la Justicia deberá avanzar para determinar la veracidad de las pruebas y las responsabilidades. Pero mientras tanto, el daño ya está hecho: la credibilidad arbitral vuelve a quedar en el centro de la escena y la AFA suma un nuevo capítulo a una saga que no deja de crecer.