El fallecimiento de Rubén “Negro” Rada, a los 83 años, generó una enorme tristeza en Uruguay y rápidamente trascendió el ámbito de la música. El reconocido artista, que permanecía internado desde hacía aproximadamente un mes por complicaciones vinculadas a una neumonía bilateral, murió este miércoles y dejó una profunda huella entre quienes siguieron su extensa trayectoria.
Uno de los primeros homenajes llegó desde el Club Atlético Peñarol, institución por la que Rada manifestó durante toda su vida una pasión inquebrantable. El conjunto aurinegro utilizó sus canales oficiales para despedir al músico y recordar el fuerte vínculo que mantuvo con los colores que defendió con orgullo desde la tribuna.
“El Club Atlético Peñarol lamenta el fallecimiento de Ruben Rada. Ícono cultural de nuestro país, ‘El Negro’ ha sido desde siempre y será eternamente un abanderado de nuestros colores”, expresó la institución en el comienzo de su mensaje. El club también destacó la personalidad y el cariño que despertaba el artista entre distintas generaciones.
En su publicación, Peñarol remarcó además las características que hicieron de Rada una figura reconocida mucho más allá de los escenarios. “Dueño de un carisma único y de raíces profundas, multifacético, querido por todos”, señalaron desde el club, antes de enviar sus condolencias a los familiares y amigos del cantante y percusionista.
La relación entre Rubén Rada y Peñarol fue mucho más que una simple simpatía futbolística. El artista llevó su fanatismo por el equipo montevideano a lo largo de décadas y convirtió esa pasión en una parte visible de su identidad pública. Su figura era habitual entre las referencias culturales vinculadas al club.
Con su muerte, la despedida se extendió rápidamente por distintos sectores de la sociedad uruguaya. La trayectoria de El Negro Rada estuvo marcada por la música, el humor y una enorme capacidad para conectar con públicos de diferentes edades, convirtiéndose en uno de los grandes referentes de la cultura popular del país.
El impacto de la noticia también alcanzó al mundo del fútbol, donde su identificación con Peñarol era ampliamente conocida. Para los hinchas aurinegros, su partida significa despedir a una personalidad que representó los colores con una pasión particular y que supo convertirse en uno de los simpatizantes más queridos y reconocibles.
Así, entre recuerdos y muestras de afecto, Peñarol le dio el último adiós a Rubén “Negro” Rada, cuya obra y personalidad permanecerán ligadas para siempre a la cultura uruguaya. El pueblo carbonero perdió a uno de sus hinchas más emblemáticos, mientras el país despide a un artista que dejó una marca imposible de borrar.