En un clásico picante entre San Lorenzo y Huracán, el gran protagonista de la tarde Jordy Caicedo, pero además de marcar los dos goles del Globo, el ecuatoriano desató una verdadera batahola tras marcar su segundo gol del partido. Luego de poner el 2-0, el delantero metió un provocador festejo que generó el enojo de todos los jugadores del Ciclón y terminó con Orlando Gill expulsado.
Una contra la dio la posibilidad al ecuatoriano de cruzar el remate y colar la pelota en el ángulo superior derecho del arco defendido por Gill. Eufórico por lo que era su segundo grito en la tarde, el delantero del equipo de Parque Patricios saltó la línea de los carteles de publicidad y de cara contra la hinchada Cuerva se puso las manos en las orejas, emulando al famoso “Topo Gigio”.
Lo mantuvo desafiante
Como si el gesto no resultara suficiente, el delantero se mantuvo en esa posición durante varios segundos, desafiante contra los hinchas de San Lorenzo. Esa acción provocó la reacción de los jugadores locales y las posteriores agresiones. Además de la amarilla contra Caicedo, el juez neuquino Darío Herrera amonestó al arquero Gill.
Sin embargo, el VAR revisó las reacciones y advirtió el cabezazo del número 12 contra Lucas Blondel que terminó en roja para el arquero mundialista con Paraguay. Mientras tanto, Caicedo recibió los insultos de todo el estadio y el técnico Diego Martínez decidió reemplazarlo, ya con la tarea de los dos goles concretada.
El broche de provocación por parte del goleador se dio ya fuera del campo de juego, cuando se arrodilló y agradeció a Dios de frente a la platea techada sanlorencista, que obviamente desató toda su furia contra el goleador, que tiene de hijo a San Lorenzo desde su llegada a Parque Patricios: en su segundo partido contra el Ciclón ya son tres los tantos que le marcó.