Portugal confirmó su condición de candidato para la próxima Copa del Mundo y derrotó 2-1 a Chile en el Estadio Nacional do Jamor de Oeiras, en uno de los amistosos más atractivos de la fecha FIFA. El equipo dirigido por Roberto Martínez dominó gran parte del encuentro, generó las mejores oportunidades y aprovechó el compromiso para probar distintas variantes y darle minutos a varios futbolistas antes de su debut mundialista. Aunque la Roja logró descontar en tiempo de adición por intermedio de Lucas Cepeda, la victoria de los europeos nunca estuvo seriamente comprometida.
Desde el inicio, los lusos asumieron el protagonismo y se adueñaron de la posesión de la pelota. Durante la primera etapa generaron las ocasiones más peligrosas y obligaron al arquero chileno a convertirse en una de las figuras del partido. Sin embargo, la falta de puntería y las intervenciones del guardameta mantuvieron el marcador en blanco.
Sobre el cierre del primer tiempo se produjo un cruce entre jugadores de ambos equipos que derivó en empujones y una discusión generalizada. Tras revisar la situación, el árbitro decidió expulsar a Iván Román en Chile y a Rafael Leão en Portugal, por lo que ambos seleccionados afrontaron el complemento con diez futbolistas.
La superioridad portuguesa terminó reflejándose en el marcador durante la segunda mitad. Gonzalo Guedes fue el encargado de abrir la cuenta luego de capitalizar una de las tantas aproximaciones del conjunto local.
Minutos más tarde apareció Bruno Fernandes, quien sacó un potente remate desde fuera del área para vencer al arquero chileno y establecer el 2-0 con un verdadero golazo.
Con la ventaja asegurada, Roberto Martínez aprovechó para mover el banco y observar a varios jugadores en un contexto competitivo, una de las principales razones de estos amistosos previos al Mundial. Portugal mantuvo el control del partido y administró la diferencia sin mayores sobresaltos.
Cuando el encuentro se extinguía, Chile encontró un pequeño premio a su esfuerzo. Ya en tiempo de descuento, Lucas Cepeda apareció para descontar y poner el 2-1 definitivo, un resultado que decoró el marcador pero que no modificó el desarrollo de un partido en el que Portugal fue claramente superior.
Para la Roja, el amistoso dejó conclusiones importantes dentro de un proceso de renovación que recién comienza. Para Portugal, en cambio, significó otro paso positivo en su preparación para una Copa del Mundo en la que buscará ser protagonista y pelear por el título.