Todo el fútbol español está profundamente conmocionado tras la muerte de Jesús de Miguel, el futbolista del Tenerife que falleció varias horas después de recibir un golpe en el pecho que le provocó serias lesiones que más tarde decantaron en su deceso. El delantero de 30 años se había hecho un nombre dentro del ascenso español, con un gran numero de goles y cuatro ascensos entre sus pasos por Fuenlabrada, Leganés, Internacional de Madrid, Navalcarnero, UD Salamanca y Castellón.
El trágico momento que decantó en su fallecimiento fue en tiempo de descuento del partido contra el FC Andorra. De Miguel se desplomó tras un choque con el arquero visitante Jesús Owono, quien había salido precipitadamente de su área para despejar un balón largo y golpeó al delantero en el pecho con la rodilla. De acuerdo con medio españoles, ahora la Policía Nacional abrió una investigación judicial al portero tras el fatal incidente.
Luego de aquel golpe que le causó un paro cardiorrespiratorio, del que fue reanimado, De Miguel recuperó la respiración autónoma y quedó internado en cuidados intensivos del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria de Tenerife a consecuencia del fuerte golpe. Horas antes de la confirmación de su fallecimiento, la institución había informado que la situación neurológica del futbolista había “empeorado”.
La carrera de De Miguel
El delantero del Tenerife llegó al club de Canarias en 2025 después de un largo recorrido por el ascenso español. Surgido en el Leganés, su recorrido empezó a moldearse en el Lugo de Fuenlabrada y luego en el Internacional de Madrid, donde consiguió su primer ascenso a la Segunda División B. Más tarde vinieron pasos por el Fuenlabrada y el Unión Adarve, cedido, hasta lo que fue su segundo ascenso con el Navalcarnero, club donde marcó 11 goles y llevó al club a Segunda Federación.
Su caminó siguió en 2021, cuando desembarcó en Unionistas de Salamanca para consolidarse en Primera Federación en España, donde un par de años más tarde llegó su consolidación goleadora. De Miguel paso al Castellón, en el que iba a brillar: fue máximo artillero de su grupo con 16 tantos y logró el ascenso a Segunda División, sus primeros pasos dentro del fútbol profesional a los 27 años. El último de sus ascensos se dio en 2025 rescatando a Tenerife, temporada en la que anotó 11 goles y fue una de las piezas clave para devolverlo a Segunda.