El fútbol argentino volvió a mostrar su lado más cruel. Y esta vez la noticia golpeó de lleno en Avellaneda. Gustavo Costas dejó de ser el entrenador de Racing luego de que la dirigencia encabezada por Diego Milito decidiera ponerle punto final a uno de los ciclos más importantes y emotivos que vivió la Academia en los últimos años.
Por qué Racing echó a Costas
La determinación cayó como una verdadera bomba en el fútbol argentino. Porque no se trata solamente de la salida de un técnico más. Se trata del entrenador que logró devolverle prestigio internacional a Racing, que volvió a poner al club en las primeras planas deportivas del continente y que consiguió cortar una larga sequía a nivel internacional con la conquista de la Copa Sudamericana y la Recopa.
Costas no era un entrenador cualquiera en Racing. Era uno de los hombres más identificados con el club, un hincha fanático que vivía cada partido como un hincha más y que supo dejar su huella tanto como jugador como desde el banco de suplentes. Bajo su conducción, la Academia recuperó competitividad, identidad y volvió a sentirse protagonista en el plano continental después de muchos años de frustraciones.
Sin embargo, en el fútbol argentino la memoria suele ser corta y los resultados mandan más que cualquier historia construida. La eliminación prematura en la fase de grupos de la Copa Sudamericana y el flojo rendimiento del equipo en el Torneo Apertura terminaron desgastando un ciclo que parecía tener respaldo absoluto, incluso con un contrato vigente hasta 2028.
Milito le dijo a Costas que se tenía que ir
La decisión fue comunicada personalmente por Diego Milito en las últimas horas y sorprendió incluso al propio entrenador, que todavía tenía dos compromisos por delante antes del receso. Ni siquiera la práctica matutina hacía imaginar un desenlace tan abrupto para uno de los técnicos más queridos por el hincha racinguista.
Los números de Costas en este último ciclo reflejan el peso de su trabajo: dirigió 134 partidos, ganó 70, empató 25 y perdió 39, con una efectividad cercana al 58%. Pero más allá de las estadísticas, su legado quedará marcado por haber devuelto a Racing a los primeros planos internacionales y por reconectar emocionalmente al equipo con su gente.
Ahora, la Academia deberá cerrar el semestre sin el hombre que había logrado transformar la ilusión en realidad. El miércoles frente a Independiente Petrolero y luego ante Defensa y Justicia por Copa Argentina, el equipo sería dirigido interinamente por Chirola Romero y Luli Aued mientras la dirigencia comienza la búsqueda de un nuevo entrenador.
En Avellaneda se terminó mucho más que un ciclo futbolístico. Se fue un técnico que entendía el club como pocos, un hombre que logró lo que muchos no pudieron y que, aun en medio de la tormenta, volvió a convertir a Racing en protagonista del continente.