La Selección Argentina despierta todo tipo de cábalas cada vez que sale a la cancha, pero algunas van mucho más allá de la camiseta repetida o el lugar fijo frente al televisor. De cara al duelo frente a Cabo Verde por el Mundial 2026, comenzó a circular un ritual ligado a las creencias espirituales que promete enviarle buena energía al equipo durante los partidos.
La práctica fue explicada por Geraldine Kraay, estudiosa de terapias alternativas y especialista en espiritualidad, quien compartió una fórmula sencilla para realizar en casa. La propuesta combina agua, vinagre blanco y orégano dentro de un vaso de vidrio, con una intención específica dirigida al plantel argentino.
El procedimiento tiene un detalle clave: en un papel hay que escribir “Selección Argentina de Fútbol y todos sus jugadores”. Ese papel se coloca debajo del vaso o frasco ya preparado, como una forma simbólica de concentrar el deseo de protección, fuerza y acompañamiento hacia los futbolistas mientras se disputa el encuentro.
Para armarlo, primero se llena el recipiente de vidrio con agua. Después se agrega una cucharada sopera de vinagre blanco y una cucharada de orégano. Una vez que el papel queda ubicado debajo, el vaso debe dejarse en un lugar alto de la casa, como una heladera, un estante elevado o algún espacio que no sea movido durante el partido.
El ritual debe permanecer allí hasta que termine el encuentro de la Selección Argentina. Recién después del final se recomienda desechar el contenido y lavar bien el vaso antes de volver a usarlo. Para quienes siguen este tipo de prácticas, el gesto no está puesto solo en los elementos, sino en la intención con la que se realiza.
Dentro de estas creencias, cada ingrediente tiene un significado particular. El vinagre blanco suele asociarse con la limpieza de energías negativas o trabadas; el orégano, con la protección, la prosperidad y la abundancia; y el agua funciona como un canal para unir esos componentes en una misma intención.
De todos modos, es importante remarcar que este tipo de rituales pertenece al terreno de las creencias espirituales y no tiene respaldo científico. Su valor aparece, sobre todo, como parte del folclore que rodea a la Selección Argentina en cada Mundial: una mezcla de fe, deseo colectivo, cábalas y esperanza para acompañar al equipo desde casa.