¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

River da marcha atrás: la crisis obliga a revisar la decisión sobre los futbolistas marginados

Las tres derrotas consecutivas, el bajo rendimiento del equipo y la falta de variantes obligaron a la dirigencia y a Eduardo Coudet a replantear una decisión que parecía definitiva. Los futbolistas relegados vuelven a estar sobre la mesa mientras River busca una salida a su crisis.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
Varios futbolistas que entrenan en Cantilo podrían volver a tener protagonismo en medio de la crisis deportiva.

La preocupación ya dejó de ser una sensación pasajera y comenzó a instalarse como una realidad incómoda en River. El equipo de Eduardo Coudet perdió sus tres primeros partidos del semestre, no encuentra funcionamiento, los refuerzos todavía no lograron marcar diferencias y las respuestas futbolísticas brillan por su ausencia.

En ese escenario, la dirigencia y el cuerpo técnico se vieron obligados a mirar hacia un lugar que hasta hace pocas semanas parecía clausurado: el grupo de futbolistas relegados que entrenan en Cantilo.

La decisión de apartar a varios jugadores del plantel profesional había sido una de las primeras medidas fuertes tomadas por la nueva conducción deportiva. La intención era clara: depurar el plantel y desprenderse de aquellos nombres que no iban a ser tenidos en cuenta por el entrenador. Sin embargo, la realidad terminó golpeando más rápido de lo esperado.

Con el equipo sin resultados, con escasa rotación y con algunas posiciones donde las alternativas empiezan a escasear, River comenzó a replantearse varias cuestiones. Lo que antes parecía una puerta cerrada hoy vuelve a abrirse parcialmente. Algunos de los futbolistas marginados podrían tener una nueva oportunidad o, al menos, dejar de ser considerados un problema interno mientras se define su futuro.

La muestra más evidente aparece en el lateral izquierdo. La lesión de Marcos Acuña dejó al equipo con pocas variantes para enfrentar a Rosario Central y expuso una situación llamativa: Matías Viña, lateral natural, mundialista con Uruguay y una de las inversiones importantes realizadas por el club en los últimos años, continúa entrenándose apartado mientras el cuerpo técnico analiza alternativas improvisadas para cubrir el puesto.

Por eso, la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo decidió modificar su postura inicial. Si hasta hace algunas semanas solo aceptaba negociaciones por ventas definitivas, ahora también está dispuesta a escuchar propuestas de préstamos que incluyan opciones u obligaciones de compra futuras. El objetivo es claro: reducir cuanto antes el número de futbolistas relegados y evitar que la situación continúe generando desgaste.

Entre los casos que podrían resolverse en los próximos días aparece el de Maximiliano Salas, seguido de cerca por Independiente Rivadavia para disputar la Copa Libertadores. Fabricio Bustos y el juvenil Cristian Jaime tienen posibilidades de emigrar a Peñarol, mientras que Kevin Castaño continúa siendo una alternativa para Vasco da Gama luego de que se enfriaran otras negociaciones.

Mientras tanto, River atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos tiempos. Los resultados no acompañan, el funcionamiento preocupa y las decisiones que parecían definitivas comienzan a revisarse. En Núñez ya entendieron que, cuando la pelota no entra y las derrotas se acumulan, hasta los borrados vuelven a aparecer en escena.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD