La derrota en la final del Torneo Apertura dejó heridas abiertas en River Plate. Pero más allá del golpe deportivo frente a Belgrano de Córdoba, el escándalo explotó después del pitazo final en el Mario Alberto Kempes, donde Eduardo Coudet perdió completamente los estribos contra el árbitro Yael Falcón Pérez y ahora enfrenta una sanción que podría dejarlo varias fechas afuera.
El clima ya venía caliente desde el polémico penal sancionado por mano de Lautaro Rivero, una decisión que desató la furia del banco millonario. Sobre el cierre del partido, Coudet explotó en pleno campo de juego, recibió la tarjeta roja y tuvo que abandonar el banco antes del final.
Sin embargo, la historia no terminó ahí. Según trascendió en el informe arbitral, el entrenador continuó increpando a Falcón Pérez en el túnel y lanzó durísimas frases cargadas de insultos y acusaciones. “Es una vergüenza, sos un ladrón. Nos cagaste”, habría sido parte del explosivo descargo del DT, completamente fuera de sí tras la caída en Córdoba.
La situación ya fue elevada al Tribunal de Disciplina de la AFA y todo indica que la sanción será pesada. En River saben que el castigo podría superar las cuatro fechas de suspensión efectiva, por lo que el Chacho no estaría presente en varios partidos del arranque del próximo Torneo Clausura.
La reacción del entrenador no cayó nada bien en los escritorios de Viamonte. Desde el arbitraje consideran que hubo exceso verbal, agravios reiterados y una conducta impropia para un entrenador de Primera División, especialmente en una final.
El antecedente más cercano encendió todavía más las alarmas en Núñez. Hace apenas unos meses, Gonzalo Costas, ayudante de campo de Racing Club e hijo de Gustavo Costas, recibió ocho fechas de suspensión tras insultar al árbitro Darío Herrera en un cruce ante Rosario Central. En River temen que el castigo a Coudet vaya por el mismo camino.
Mientras tanto, el Millonario intenta digerir una final que se escapó en medio de polémicas y tensión. Y en Núñez, además del dolor por el título perdido, ahora crece otra preocupación: cuánto tiempo deberá mirar Eduardo Coudet los partidos desde afuera.