El fútbol argentino tendrá una presencia tan inesperada como llamativa en el Torneo Regional Federal Amateur 2026. A los 45 años, Santiago “Tanque” Silva decidió volver a ponerse los botines y fue anunciado como nuevo refuerzo de Sportivo Pocitos, de Salvador Mazza, en el norte de Salta.
El experimentado delantero uruguayo se incorporará al equipo salteño para afrontar una nueva aventura dentro del fútbol de ascenso. Su debut con la institución está previsto para este domingo frente a Villa San Antonio, en un partido que ya despertó una enorme expectativa entre los seguidores de la región.
La decisión de regresar a las canchas no resulta completamente sorpresiva para quienes siguieron sus últimas declaraciones. En junio, el atacante había dejado en claro que todavía no estaba preparado para aceptar el retiro y resumió su postura con una frase contundente: “Dentro de mí soy un jugador eterno”. Ahora, esa sensación se transformó nuevamente en una oportunidad concreta.
Nacido en Montevideo el 9 de diciembre de 1980, Santiago Silva construyó una extensa trayectoria internacional y pasó por una gran cantidad de equipos. Entre ellos aparecen Central Español, River Plate de Uruguay, Defensor Sporting, Nacional, Corinthians, Energie Cottbus, Beira-Mar, Newell’s, Gimnasia, Vélez Sarsfield, Banfield, Fiorentina, Boca Juniors, Lanús, Arsenal, Universidad Católica, Talleres, Argentinos Juniors y Aldosivi.
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó con Banfield, durante el Apertura 2009. El delantero fue protagonista absoluto de aquella histórica campaña y terminó el campeonato con 14 goles, siendo una pieza fundamental para que el Taladro consiguiera el primer título de Primera División de su historia.
Su relación con el gol también quedó marcada durante su paso por Vélez Sarsfield. En el Apertura 2010 terminó como máximo goleador del certamen con 11 tantos y posteriormente volvió a celebrar un campeonato con el conjunto de Liniers en el Clausura 2011. En el fútbol argentino acumuló 133 goles en Primera División, una cifra que incluso le permitió superar a Enzo Francescoli.
En Boca Juniors, entre 2011 y 2013, disputó 55 partidos y convirtió 19 goles, además de marcar en dos Superclásicos. Durante esa etapa conquistó la Copa Argentina 2012 y fue parte del plantel que alcanzó la final de la Copa Libertadores 2012. Años más tarde, en 2019, atravesó uno de los momentos más difíciles de su carrera al recibir una suspensión de dos años por un control antidopaje positivo relacionado con un tratamiento de fertilidad. “Yo no estoy negando que me ponía este gel para que me ayude, pero lo que yo utilicé no fue para sacar ventajas futbolísticas, fue para buscar familia nuevamente”, explicó en aquel momento.
Su vuelta al fútbol profesional se produjo en 2022 con Aldosivi, después de 697 días de inactividad. En marzo de ese año convirtió ante Patronato y rompió una extensa sequía goleadora. El festejo terminó con el delantero llorando en la cancha, en una escena cargada de emoción, mientras Martín Palermo era el entrenador del conjunto marplatense. Ahora, tras su experiencia en El Palo de España en 2023, el Tanque Silva vuelve a Argentina para defender a Sportivo Pocitos y buscar una nueva página en su extensa historia.