En Rosario Central el clima parecía indicar una sola dirección. Las eliminaciones en el Torneo Apertura y la Copa Argentina habían dejado a Jorge Almirón contra las cuerdas y buena parte de los hinchas imaginaban que su salida era cuestión de horas. Sin embargo, Gonzalo Belloso sorprendió a todos y decidió jugar fuerte: ratificó al entrenador y dejó en claro que el proyecto continuará.
En una conferencia de prensa cargada de definiciones, el presidente canalla puso fin a las especulaciones y confirmó que Almirón seguirá sentado en el banco de suplentes del Gigante de Arroyito para afrontar el segundo semestre.
"No encuentro argumentos para decir que Almirón se tiene que ir de Central", afirmó Belloso, convencido de que el cuerpo técnico cumplió con los objetivos que se habían planteado al inicio de la temporada.
La frase más resonante llegó cuando reconoció el descontento que existe entre muchos simpatizantes auriazules. "Hasta mi mamá me pide que eche a Almirón, pero no. Vamos a mantener el proceso", disparó el dirigente, reflejando la presión que rodea al entrenador tras los últimos golpes deportivos.
El respaldo no fue improvisado. Según explicó Belloso, la dirigencia utilizó los últimos días para analizar la situación junto al plantel y el cuerpo técnico antes de tomar una determinación. La conclusión fue clara: sostener el proyecto y apostar por la continuidad.
Desde la conducción de Central entienden que el ciclo cumplió con metas importantes. Entre ellas destacaron la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores, la cosecha de puntos en el torneo local y el rendimiento mostrado durante buena parte del semestre.
Sin embargo, la realidad marca que las últimas imágenes dejaron heridas profundas. La eliminación frente a River en el Monumental, donde el Canalla prácticamente no inquietó al rival, y la dura caída ante Estudiantes en la Copa Argentina alimentaron las críticas y pusieron en duda la continuidad del entrenador.
Lejos de retroceder, Belloso redobló la apuesta. Remarcó que la institución no acostumbra a interrumpir procesos deportivos ante la primera turbulencia y aseguró que el objetivo final sigue siendo pelear por títulos.
La conferencia también tuvo momentos de alta temperatura. El presidente canalla respondió a las críticas externas, defendió la gestión del club y lanzó cuestionamientos hacia algunos dirigentes del fútbol argentino, dejando en claro que el semestre terminó, pero la polémica está lejos de apagarse.
Por ahora, Almirón sigue. Y aunque una parte importante de Rosario pedía un cambio de rumbo, Belloso decidió sostener al entrenador y jugarse una ficha fuerte. El tiempo y los resultados dirán si fue una apuesta acertada o apenas una prórroga para un ciclo que parecía terminado.