La caída ante Estudiantes en la Copa Argentina no solo significó una eliminación dolorosa para Rosario Central. También habría marcado el punto final de un ciclo que venía acumulando cuestionamientos desde hacía varios meses. Jorge Almirón dejaría de ser el entrenador del Canalla y su salida podría oficializarse en las próximas horas.
Si bien la dirigencia todavía no emitió ningún comunicado, en Arroyito dan prácticamente por terminado el ciclo del exentrenador de Boca. La relación con parte de los hinchas se encontraba desgastada y los últimos resultados terminaron inclinando la balanza hacia una decisión que parecía inevitable.
El golpe más reciente fue la goleada sufrida ante Estudiantes en la Copa Argentina. Sin embargo, el malestar venía creciendo desde antes. La eliminación en las semifinales del Torneo Apertura, la pérdida del primer puesto en su grupo de Copa Libertadores y algunas actuaciones que no convencieron al público fueron debilitando la figura del entrenador.
Lo llamativo es que los números no reflejan una crisis profunda. Almirón consiguió una importante cantidad de puntos y mantuvo a Central en puestos competitivos durante buena parte de la temporada. Sin embargo, en el fútbol muchas veces los resultados no alcanzan cuando el funcionamiento no convence y las derrotas llegan en los momentos decisivos.
A eso se sumaron versiones sobre tensiones dentro del vestuario. La salida del experimentado defensor Carlos Quintana encendió algunas alarmas. El zaguero reconoció públicamente diferencias con el entrenador y dejó frases que expusieron un desgaste interno que ya no podía ocultarse.
Con la salida de Almirón prácticamente encaminada, Rosario Central se prepara para iniciar una nueva etapa. Por el momento no surgieron candidatos firmes para reemplazarlo y la dirigencia trabaja con total hermetismo en la búsqueda del próximo conductor.
Mientras tanto, en Arroyito ya se respira clima de cambio. El equipo deberá rearmarse para afrontar la segunda parte del año y recuperar la ilusión de una hinchada que esperaba mucho más de un plantel armado para pelear en todos los frentes.
Aunque resta la confirmación oficial, todo indica que el ciclo de Jorge Almirón llegó a su estación final. Y Rosario Central vuelve a mirar hacia adelante en busca de un nuevo comienzo.