En lo que era el retorno de las Finales NBA al Madison Square Garden tras mas de 25 años, San Antonio Spurs venció por 115-111 a los
New York Knicks de visitante y redujeron la desventaja a 2-1 en la serie, que volverá a jugarse en el mismo escenario el próximo miércoles. El cotejo tuvo la particularidad de la presencia de Donald Trump, que durante el himno nacional fue abucheado por una gran parte del público.
Liderados por los 32 puntos de Victor Wembanyama, que no había tenido un buen segundo partido, los Spurs lograron mantener la ventaja en el cierre a pesar de los triples de Jalen Brunson, que pese a sus también 32 tantos esta vez no pudo hacer la diferencia en el final, y OG Anunoby. Del lado de San Antonio, en el final Stephon Castle y De'Aaron Fox anotaron canastas decisivas permitiendo al equipo evitar una desventaja de 3-0, una situación de la que ningún equipo de la NBA ha logrado recuperarse.
De esta forma los texanos lograron descontar y frenar el entusiasmo de unos Knicks que se habían llevado los dos primeros partidos en San Antonio e interrumpieron una racha que ascendía a 13 triunfos consecutivos, incluidos ocho triunfos seguidos como visitante en postemporada. Es su primera derrota desde el 23 de abril, en la caída por el Juego 3 de la primera ronda ante los Atlanta Hawks. En el primer partido de Finales NBA en Nueva York desde 1999, los anfitriones se quedaron con las ganas del triunfo.
Donald Trump, el primer presidente en la historia en ir a unas Finales de la NBA
El ambiente en el Garden estuvo caliente desde el inicio, ya que los aficionados llegaron temprano al recinto ante la enorme expectativa y el gigantesco operativo de seguridad que implicó la llegada del presidente estadounidense Donald Trump. Cuando el mandatario apareció en pantalla durante el himno nacional fue abucheado intensamente por el público. Su reacción fue una sonrisa con picardía ante los abucheos mientras saludaba.