La búsqueda llegó a su fin y Rodolfo Arruabarrena será el próximo entrenador de Boca. El entrenador de 51 años acordó su llegada para un segundo ciclo después de una última charla con Juan Román Riquelme y, tras un año y cuatro meses sin dirigir, volverá la actividad para hacerse cargo del club de La Ribera buscando que su segundo paso sea más fructífero que el primero, donde cosechó dos títulos pero también fue eliminado por River en Copa Sudamericana y Copa Libertadores.
Las negociaciones, llevadas individualmente por Riquelme, se habrían cerrado con la conversación de hoy. Ya con el sí del entrenador confirmado, Boca le enviará la propuesta formal al Vasco y su cuerpo técnico en el día de mañana. Cuando se formalice el vínculo entre ambos, Arruabarrena estará a cargo del plantel que comienza la pretemporada el 18 de julio con vistas a la segunda parte del año.
Un ciclo con buenas y malas
En su anterior paso al mando del Xeneize, entre fines de agosto de 2014 y marzo de 2016, cuando se fue tras perder 4-0 ante San Lorenzo en la final de la Supercopa Argentina. Desde aquel final de su ciclo como entrenador de Boca, emigró al fútbol de Medio Oriente, donde dirigió en Al-Wasl, Shabab Al-Ahli y Al-Sharjah de Emiratos Árabes, el Al-Rayyan de Qatar, el Pyramids de Egipto y, en su último paso, Al-Taawoun de Arabia Saudita.
Arruabarrena llega con el objetivo de mejorar lo hecho al mando en su primer periplo, que duró 73 partidos y tuvo 45 victorias, 13 empates y 15 derrotas (68,45% de efectividad), con dos títulos locales: el campeonato de Primera División 2015 y la Copa Argentina. El karma de las dos eliminaciones ante River en 2014 y 2015, la tristemente célebre noche del gas pimienta, fue la gran mancha de su primer paso. Este retorno tras su experiencia en Medio Oriente tendrá como objetivo devolverle a Boca la capacidad de ganar títulos.