Rodolfo Arruabarrena ya se encuentra en Buenos Aires y su regreso a Boca entró en la recta final. El entrenador aterrizó este viernes en el país luego de un vuelo que sufrió modificaciones por cuestiones climáticas y fue recibido por una gran expectativa en torno al inicio de su segundo ciclo en el club de La Ribera.
Apenas pisó suelo argentino, el "Vasco" fue abordado por los medios presentes en el aeropuerto. Fiel a su estilo, respondió con cautela y evitó dar cualquier paso en falso antes de que se concrete la firma que lo convertirá oficialmente en el nuevo entrenador xeneize.
"Todavía no he firmado. Vamos a descansar porque el viaje fue un poquito más largo de lo esperado. Después nos vamos a juntar con el staff y luego iremos al predio. Va a ser un día largo", comentó el DT ante los micrófonos.
Más allá de la prudencia, Arruabarrena dejó en claro que la posibilidad de volver a Boca representa un desafío tan importante como especial. No se trata de una experiencia nueva para él: conoce el club desde adentro, sabe lo que significa convivir con la exigencia y entiende mejor que nadie lo que reclama la Bombonera.
"Es una segunda etapa y espero poder estar a la altura. Quiero responderle a la gente que ha confiado en mí y tratar de armar un equipo competitivo, un equipo que pueda demostrar cosas y que esté identificado con el hincha", expresó.
Las palabras del entrenador llegan en un momento clave para Boca. Tras meses de turbulencias deportivas y cambios constantes, la dirigencia apuesta por una cara conocida para intentar recuperar la estabilidad futbolística y volver a posicionar al equipo entre los grandes protagonistas.
Mientras se ultiman los detalles contractuales, el Vasco ya comenzó a trabajar. Las reuniones con el Consejo de Fútbol, el análisis del plantel y la planificación de la pretemporada aparecen como los primeros pasos de una etapa que genera expectativas entre los hinchas.
Por ahora falta la firma. Pero el mensaje es claro: Arruabarrena ya está en Buenos Aires y Boca comenzó a escribir un nuevo capítulo de una historia que supo tener momentos de gloria y que ahora busca volver a ilusionar a todo el mundo xeneize.