La ATP y la WTA son dos mundos totalmente distintos. Son dos circuitos profesionales, masculino y femenino, en que se juega a tenis, pero las diferencias siguen siendo muchas. Una prueba más de ello se ha dado este viernes en el torneo de Guangzhou, en China.
La española oriunda de las Islas Canarias, Kaitlin Quevedo, consciente de la situación que está atravesando su país tras el accidente ferroviario en Urda que le ha costado la vida a 69 personas, pidió poder jugar con un crespón negro los cuartos de final contra la suiza Jill Teichmann.
Las autoridades de la WTA, según ha publicado el medio deportivo MARCA, le contestaron que el negro está prohibido y que el crespón podía ser de cualquier color, pero no negro. De esta forma, Kaitlin, de 20 años y flamante campeona este curso en Sao Paulo, se ha quedado con las ganas de mostrar su luto por lo que está pasando en España.
Cabe recordar, que la ATP sí permitió el jueves que el también español Rafa Jódar luciera un crespón negro en su partido de la segunda ronda de Basilea ante Valentin Vacherot.
Cabe recordar que la WTA sí permite salir a Naomi Osaka disfrazada a la pista en cada uno de los torneos del Grand Slam.