Estudiantes sacó a relucir su carácter en una noche cargada de tensión y festejó sobre la hora. En un partido intenso y con clima caliente, el Pincha derrotó 2-1 a Unión de Santa Fe en el Jorge Luis Hirsch y se subió a lo más alto de la Zona A del Torneo Apertura.
El arranque fue adverso para el conjunto platense. Unión pegó primero y aprovechó una desatención defensiva: a los 35 minutos del primer tiempo, Marcelo Estigarribia apareció de cabeza tras una jugada preparada de córner y puso el 1-0 que silenció al local.
Lejos de caerse, Estudiantes reaccionó en el complemento con empuje y decisión. A los 14 minutos, Brian Aguirre desbordó y tiró un centro atrás que encontró a Fabricio Pérez, quien definió para el empate y volvió a meter al equipo en partido.
El trámite se volvió friccionado, con roces, protestas y mucha intensidad en cada pelota. El Pincha fue a buscarlo con más ganas que claridad, mientras Unión resistía y apostaba a alguna contra que le permitiera liquidarlo.
Pero el final guardaba lo mejor. Cuando el empate parecía sellado, en el tiempo agregado apareció Mikel Amondarain para capturar un rebote dentro del área y empujarla al gol. Fue el 2-1 definitivo, el desahogo total y un triunfo que puede valer mucho más que tres puntos.
Con esta victoria, Estudiantes no solo dio vuelta un partido complicado, sino que también se subió a la cima de su zona, confirmando su gran presente pese a tener la cabeza dividida con la Copa Libertadores.
El Pincha ganó a lo Estudiantes: con corazón, insistencia y un golpe final en el momento justo. Y en un torneo cada vez más parejo, se ilusiona con dar pelea hasta el final.